La problemática cantante pudo volver a ver a sus hijos el sábado por la tarde gracias a un acuerdo entre sus abogados y los representantes de su ex marido, Kevin Federline.
Spears no podía ver a sus dos hijos desde el 3 de enero debido a una serie de conflictos que según el juez no habilitaban mentalmente a la cantante para verlos.
Sin embargo, muchas cosas han cambiado desde que su padre, Jamie Spears, se ha hecho cargo de ella. Muchos aseguran que la única chance que la estrella tiene de recuperarse es seguir recibiendo el consejo y el cuidado de su padre.
Según el abogado de Federline, “el verdadero héroe es Jaime, el se ha hecho cargo y así ella ha obtenido derechos de visitarlos nuevamente”.
El sábado por la tarde, los hijos de Spears llegaron a su casa en Studio, California, en una camioneta conducida por el guardaespaldas de Federline, los niños permanecieron allí durante dos horas –la visita fue monitoreada por Jamie y el psiquiatra de Britney- y luego volvieron a la casa de sus padres.
Britney y su hijo Sean Preston.