Perez Hilton es un gordito con el pelo teñido de distintos y extravagantes colores quien se ha hecho un nombre –y de mucho dinero- contando jugosos rumores de las celebridades con un, evidente, toque de maldad.
Su blog es uno de los más consultados en Hollywood, al punto de que en 2006 cuando Lindsay Lohan chocó su auto, su sitio recibió más de 8 millones de visitas y colapsó.
Quizás lo más característico son los titulares y los dibujos que Perez esgrime sobre las fotos de las celebridades. Por ejemplo, no hace mucho aseguró que la cantante Avril Lavigne “no tiene talento y brazos extremadamente largos”, la repercusión fue tal que la propia Lavigne lo llamó para pedirle que dejara de escribir sobre ella, algo a lo que Perez contestó: “Mejor vos dejá de leer mi blog”.
Incluso, la cantante Joss Stone en medio de una entrevista pidió al mundo rezar por Perez “porque he escuchado que está muy enfermo, de la cabeza”.
Lo que dibuja y escribe sobre las fotos de los famosos merecen un capítulo aparte; carterles como “gorda”, “perra adicta” y signos de dólar es los pechos de algunas actrices y cantantes son moneda corriente en la página de Perez. Quizás, el rasgo más significativo es el de pequeños puntos blancos debajo de las narices de algunas cantantes, simulando rastros de cocaína.
Lo cierto es que a pesar de su poco convencional forma de relatar chismes, Hilton se ha hecho casi tan famoso como las estrellas de las que habla, tanto, que actualmente tiene un show en el canal VH1 – “What Perez says about divas”-donde se reúne con algunas de las más grandes divas y habla sobre el mundo del espectáculo.
Más reicnetemente, la versión on line del New York Times le dedicó una nota titulada: “Perez Hilton: el gran gordo chismoso que no se quiere callar”.
Al parecer, la manía por Perez Hilton y sus explosivos relatos de los artistas tienen vida para rato.