Peteco Carabajal y la Filarmónica, todo un lujo

El santiagueño se presentó anoche junto a la agrupación mendocina en el Teatro Independencia y ofreció un concierto que fue de menor a mayor, y terminó ovacionado. Hoy repite, a las 22, en el mismo lugar. Mirá fotos y video.

Peteco Carabajal tuvo su noche orquestal y salió bien parado. Foto: Gerardo Gómez /MDZ
Peteco Carabajal tuvo su noche orquestal y salió bien parado. Foto: Gerardo Gómez /MDZ

Peteco Carabajal se dio un gustazo: tocó junto a la Orquesta Filarmónica Provincial en el Teatro Independencia y disfrutó como un chico de cada uno de los temas.

La apuesta tenía sus desafíos por varios motivos: no es habitual que un intérprete popular se presente en estas condiciones; no es fácil lograr arreglos convincentes para temas folclóricos; y porque el mix era toda una intriga.

Y de a poco se fue superando cada uno de estos ítems.

Vale decir que el arranque y los cinco primeros temas, ofrecieron poco, muy poco. Una orquesta contenida, aferrada a una partitura y sin swing, a pesar de los esfuerzos de Pablo Herrero Pondal desde la dirección. Si a eso se le suma que tanto Peteco como su grupo estaban con una especie de "miedo escénico" por la propuesta, no era bueno ni tentador lo que bajaba desde el escenario.

Así, "Soy santiagueño, soy chacarera", Bajo la sombra de un árbol", "A mis viejos", "Aldea", y "Padre de mi corazón" sonaron y pasaron casi desapercibidos.

Pero el punto de quiebre se dio en "Perdón", una excelente canción con letra de Teresa Parodi y música del santiagueño y desde ese mismo momento todo cambió, como por arte de magia. Ante una canción tan buena, con arreglos exquisitos y correctos, todos los que estaban en el escenario se dieron cuenta que era necesario soltarse para disfrutar. Y así pasó.

Entonces empezó otro concierto: desestructurado pero ordenado; con ritmo; con pasión y el úblico lo disfrutó de otra manera. "Camino al amor", "Viejas promesas", "Esa mujer", "El brujito", "Volveré a Salavina", "La estrella azul" y "Digo la mazamorra" engalanaron la ncohe pero sin lugar a dudas, la que más brilló fue "Fortuna, fama y perdón", una chacarera instrumental de Peteco, con arreglos de Herrero Pondal, que mostraron al santiagueño como primer violín acompañado brillantemente por la sección de cuerdas de la orquesta. Una ovación coronó el final de ese tema.

En síntesis, el concierto fue de menor a mayor y el público aplaudió de pie la propuesta, difícil por cierto. La chacacarera es un ritmo tan especial que no es fácil interpretarla con orquesta, pero anoche hubo momentos excepcionales donde todo fue posible.

Por eso, hoy habrá lugar para poder vivirlo de nuevo, y será a las 22 en el mismo Teatro Independencia. Es para aprovecharlo.

"Bajo la sombra de un árbol"