El abucheo a la producción de ShowMatch

La entrega de los premios Clarín Espectáculos 2008 ha dejado mucha tela por cortar. Uno de los incidentes más graves de la noche fue cuando el equipo de Marcelo Tinelli subió a buscar uno de los premios y se esuchó una rechifla desde un sector de la platea. Sin dudas, un mal momento en una noche que dejó varias perlitas.

La entrega de los Premios Clarín Espectáculos 2008 dejó mucha tela para cortar. Más allá de los clásicos cuestionamientos a la estatuilla del matutino más importante del país, dos nuevos ingredientes sobresalieron y traspasaron la pantalla en la emisión de la ceremonia suscitada en el Estadio Luna Park. Así lo informa en su edición de hoy Primiciasya.com

Por un lado y como se mencionó con anterioridad, Nancy Dupláa se despachó con una dura crítica contra Adrián Suar y su troupe, hecho que no fue visto con buenos ojos en las huestes de la emisora. Se supo que la cúpula siente decepción por los ingratos dichos de la actriz.

Por otro, la aclaración que hizo Pablo Prada, productor ejecutivo de ShowMatch, tras ser galardonados como mejor producción televisiva. Lo cierto es que durante la presentación de otras ternas donde ShowMatch peleó por la estatuilla, un grupo ínfimo de presentes dejó correr una serie de abucheos.

Ya con la victoria de los trabajadores de Ideas del Sur y su posterior ascenso al escenario, otra vez la irrespetuosidad de unos pocos se hizo presente y provocó unas líneas de Prada que todos visualizaron por televisión.

Según fuentes consultadas por este portal, la serie de rechiflas habría sido fomentada por los integrantes del filme Leonera, quienes recibieron el premio al Mejor Guión, Mejor Fotografía, Revelación femenina y Mejor Actriz.

Si bien fueron identificados entre los presentes, lo cierto es que no se puede aseverar a ciencia cierta que ellos fueron los autores materiales de la grotesca falta de respeto para otros colegas de la industria. En tanto, los testigos y las fuentes que Primiciasya.com consultó coinciden en contar que desde ese sector se avivó al desapruebo, algo que no contagió, por suerte, al resto de los concurrentes.