Aznar-Lebón, un show distinto

Los dos grandes del rock nacional ofrecieron un espectáculo imperdible. Hubo de todo: temas solistas, nuevos y, por supuesto, de Serú Giran.  El Bustelo explotó cuando los músicos cerraron con la mítica canción Seminare.

Pedro Aznar, siempre vanguardista, David Lebon, actualizado, sin olvidar los clásicos. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ
Pedro Aznar, siempre vanguardista, David Lebon, actualizado, sin olvidar los clásicos. Foto: Gonzalo Bravo / MDZ

David Lebón y Pedro Aznar cumplieron su promesa: ofrecieron un show distinto. El Auditorio Ángel Bustelo fue el escenario para reunir dos grandes del rock nacional. Con sus canciones realizadas como solistas, con las que compartieron en Serú Giran, con las que compusieron para este encuentro, los músicos fascinaron al público. Sobre todo, al cierre del espectáculo, con “Seminare”.

Dos horas duró el recital que comenzó a las 21.30. La presentación de Lebón y Aznar en Mendoza significó mucho para los concurrentes y para los artistas. El “Ruso” tuvo una semana muy dura después del accidente que sufrió su hijo al caer del parapente. El auditorio, sensible a la situación, le gritó: ¡Fuerza “Ruso”!

Pedro hizo su comentario al respecto y dijo “pasamos por pruebas personales bastantes duras pero, como dicen, ‘lo que no te mata te fortalece’. Ningún momento duro pudo parar a un artista apasionado”, y con estas palabras, el compositor, introdujo al público a escuchar los clásicos de ambos cantados a dúo. ¿Cómo voy a lograr que aún me quieras?, “El tiempo es veloz” y “Tu amor”, el tema más coreado por los asistentes.

Lebón, por su parte, agradeció a Radio Nihuil (quien organizó el evento) por “el constante apoyo a la cultura mendocina”. A continuación, un oyente gritó “¡Pedro, quedate en Mendoza! A lo que el niño prodigio contestó: “Hoy en el avión, lo venía pensando”. El público rió y se volvió a escuchar una voz que remató: “Lebón tiene casa grande”.

Estas instancias de diálogo entre los rockeros y sus seguidores le dieron un toque especial a la función que, tal como había dicho Lebón a MDZ, hicieron “el show distinto”. Además, se destacó la asistencia perfecta en teclados de Andrés Beewsaert. “Aznar-Lebón/ Lebón-Aznar” fue presenciado por parejas, familias, amigos que – sin dudas – recordaron momentos de sus vidas que fueron acompañados por la música de estos verdaderos representantes del rock argentino.

Cuando el espectáculo amagaba con finalizar, las personas se pararon de sus sillas y se agolparon al pie del escenario. Este gesto – asombroso en el público mendocino – fue aprovechado por los intérpretes que cantaron los esperados bises. Finalmente, cerraron con, quizás, lo mejor de Serú, “Seminare”. David y Pedro dijeron: ¡Gracias Mendoza! Pero los verdaderos agradecidos fueron los mendocinos.