Incidentes con los custodios de Máxima Zorreguieta

Guardaespaldas de Máxima Zorreguieta protagonizaron hoy un enfrentamiento con periodistas que aguardaban en la entrada de una clínica, a la cual la princesa de Holanda llevó una de sus hijas por una "descompensación".

Máxima y el resto de la familia real holandesa están en Villa La Angostura. Foto: Web
Máxima y el resto de la familia real holandesa están en Villa La Angostura. Foto: Web

El hecho se registró hoy en la ciudad de Bariloche, sur del país, cuando un grupo de reporteros intentó tomar fotografías de la princesa a su salida del sanatorio San Carlos, relató a la televisión local el periodista Martín Leuful, del diario El Cordillerano.

Según lo relatado por el periodista, todo comenzó cuando uno de los custodios de los príncipes intentó distraer a la prensa para que Máxima saliera por una puerta trasera, pero uno de los fotógrafos se dio cuenta y salieron todos corriendo para retratarla.

"En ese momento empezaron los manotazos, algunos zafaron y pudieron llegar hasta los autos, pero todo pasó a mayores cuando el custodio holandés que prácticamente no se expresaba en castellano le pegó una trompada a una de las reporteras gráficas", dijo Leuful.

La argentina Máxima Zorreguieta está en el sur del país junto a su esposo, el príncipe Guillermo Alejandro; su suegra, la reina Beatriz de Holanda, y sus tres hijas para pasar las fiestas de fin de año en Villa La Angostura (punto turístico ubicado a unos 1.200 kilómetros de la Capital Federal donde vive el hermano de la princesa).

Al llegar a Argentina, los príncipes habían pedido a la prensa "privacidad" para poder pasar unas "vacaciones tranquilas, en familia".

La reportera gráfica de Télam, Alejandra Bartoliche, explicó los detalles de lo acontecido y llena de bronca por la agresión recibida expresó que ellos habían acordado con la Policía Federal sacar algunas fotos sin hostigar y que el pacto no fue respetado.
 
"Después que arreglamos salió uno de los custodios holandeses y nos quiso sacar de la vereda pero le dijimos que esto era Argentina y que era un espacio público por lo que decidimos esperar", dijo la reportera agredida.

Leuful destacó que el hecho es "repudiable y bochornoso", que seguramente se hará la denuncia correspondiente y que mandarán un comunicado para condenar los hechos de violencia.