"Me parece que estaría bueno armar musicales y calzarme los espaldares y demás. Creo que mi físico todavía lo aguanta y me lo permite", dijo la vedette devenida en actriz.
No obstante, Ayos dijo que el público tendrá que esperar un poco más para ver su "vuelta a la revista" ya que por el momento está concentrada en su presente actoral.
De hecho, la rubia reveló que hace poco rechazó una propuesta que le hubiese permitido concretar ese deseo ya que declinó la oferta que le hizo Nito Artaza para formar parte del elenco de "Cristina en el país de las maravillas".
"Nito me convocó, pero yo venía de decir que no a la propuesta de los ‘100 años del Maipo’, con lo cual, si me había negado ante Lino Patalano ya no podía aceptar ninguna otra cosa", contó.
Lejos de arrepentirse por haber rechazado las dos propuestas más codiciadas por las vedettes del momento, Ayos se olvidó del asunto y siguió trabajando en otras cuestiones.
"Creo que me queda un largo camino por recorrer para terminar de afianzarme como actriz", arriesgó Ayos convencida de que su camino está en ese rumbo.
Aunque las malas lenguas opinen que la negativa que les propinó a ambos productores tuvo que ver con sus "ínfulas de actriz seria", ella no tiene reparos a la hora de hablar sobre su pasado profesional porque considera que "no tiene nada de qué avergonzarse".
Incluso, sin ponerse colorada, la mujer de Diego Olivera se autodenomina como la "mujer que marcó un hito en la historia del espectáculo".
"Vencí miles de prejuicios porque nadie daba dos mangos por mí", dijo Ayos, y agregó: "demostré que podía ser buena interpretando un papel, que tenía más que un par de lolas y eso no lo logró nadie".
Por esa misma razón es que ahora advierte que no debe ser considerada como "una vedette más" porque, a diferencia del resto, ella fue protagonista en el renacimiento de la revista porteña.
"Cuando empecé, allá por el 96, lo hice de la mano de Nito Artaza y en esa época las revistas empezaban a resurgir. El concepto vedette no era común, nadie lo usaba, yo fui una de las que lo volvió a emplear", detalló.
También se siente orgullosa de haber divulgado y hecho populares términos de su profesión y "uno de ellos fue ‘el conchero’. Recuerdo cómo se horrorizaron la primera vez que lo dije en un reportaje. Finalmente hasta las señoras paquetas hablaban de los concheros", agregó.
Ese orgullo que dice sentir por todos ‘los logros obtenidos’ y que la colocan al borde del egocentrismo, es el mismo que la impulsa a reivindicar una profesión que suele ser mirada en forma despectiva.
"No me peleo con mis antecedentes. Una debe recordar siempre sus orígenes aunque haya arrancado con cosas mediocres, porque es parte del camino. Todo eso te suma y te permite evolucionar, es algo básico para crecer. Negarlo sería una pedorrada", sentenció.
Pero al parecer, fueron los escándalos y conflictos que suelen generarse en ese ambiente los responsables de que Ayos quisiera despegar del medio que la vio nacer.
"No tuve ni tengo espaldas para cargarme con esos problemas", admitió Ayos y confesó que por esa razón terminó rechazando la jugosa oferta que le acercó Marcelo Tinelli.
"Le expliqué a la gente de Ideas del Sur que no podía aceptar ninguno de los segmentos. Hacerlo significaría volver a poner la cabeza en la guillotina: enfrentarme al jurado, atender a la prensa para responderle a las críticas y demás. Es mucho esfuerzo y requiere una energía que no tengo ganas de desperdiciar", concluyó.
"Striptease" - Mónica Ayos.