En la mañana del pasado lunes 26 y luego de tres semanas de internación, Silvia Süller volvió a su hogar, en el barrio porteño de Flores. Así lo dispuso el equipo médico de la clínica psiquiátrica Avril, en donde la vedette está siendo tratada por su intento de suicidio. De buen humor y acompañada por Marcelo, su hermano menor, y por Hugo, su padre, quien viajó especialmente desde Bolívar, Silvia mostró sus brazos, en donde se había hecho los cortes. Más que nada, para terminar con las versiones que no daban certeza al incidente que, en la mañana del 5 de noviembre, conmocionó a la farándula. “Ven que era verdad”, afirma exhibiendo sus muñecas llenas de cicatrices.
Arrepentida de la decisión, la mamá de Marilyn y Cristian dice que ya no piensa en quitarse la vida. “El suicidio fue un momento de mi vida. Bajo ninguna otra situación volvería a intentarlo. Quiero seguir viviendo para darle lo mejor a mis hijos y a mis afectos”, jura la ex de Silvio Soldán. Süller admite también que durante la internación “en la casa de Gran Hermano Crazy” compartió momentos con pacientes de variadas patologías, como drogadependientes, depresivos y retrasados mentales. “Convivir con toda esta gente me hizo muy bien, ya que pude ver la realidad que nos toca enfrentar”, dice refiriéndose a sus compañeros de la institución psiquiátrica de Almagro. Hasta allí fue trasladada hace unos días, luego de ingresar a la Clínica del Sol para hacerse las primeras curaciones por las heridas en los brazos y un lavaje de estómago por la intoxicación por ingesta de pastillas.
Con su habitual humor, Silvia cuenta que su estadía en la clínica fue como “un retiro espiritual”, al punto que no lloré ni un día y las chicas de 20 me trataban como la mamá de todas ellas”. Renovando su pelea con Guido, Silvia afirma que no quiere verlo ni en figuritas. “Estoy enojada con mi hermano. Descubrí que de mi casa faltan cosas, como un celular, maquillaje y pelucas. Parece que las necesita para ir al Rosedal. No quiero saber nada más de él”, enfatiza la rubia, ironía mediante.
Al respecto, el comisario de a bordo y arquitecto no encuentra explicación al histórico enojo de la ex secretaria de Grandes Valores del Tango.
“No sé por qué no quiere verme -dice Guido del otro lado del téléfono-. Durante su internación, me acerqué para ver cómo estaba. Pero como las visitas son restringuidas y ella elige a quién recibir, no pude ni saludarla. Es por ello que le fui dejando maquillajes, revistas y plata en la recepción. Espero que se lo hayan dado”, agrega el hombre que espera ser convocado por la producción de Ideas del Sur para integrar el staff de Nadando por un sueño.
Por su parte, Marcelo, que desde hace un tiempo es el mayor aliado de Silvia y le acaba de regalar un reloj, dice que él estuvo en una situación similar y “ahora todo depende de ella. Pero siempre estaré a su lado”, asegura el ex futbolista sin dejar de abrazarla. Mientras comienza con el tratamiento ambulatorio, la Süller se despide diciendo que con su madre y con su hermana Norma tampoco quiere saber absolutamente nada y agrega una frase poco común en ella pero que quienes la quieren bien esperaban escuchar: “volví a recuperar la sonrisa”. Quizás, ahora que su sobrino Sebastián (hijo de Norma) salió de la casa de Gran Hermano, hasta se pueda lograr, Marilyn mediante, un reencuentro para alquilar balcones.
Los Conflictos de Süller Fuente: Revista Semanario
Tras su intento de suicidio, Süller volvió con sus hijos
Luego de pasar casi tres semanas internada en una clínica psiquiátrica en Buenos Aires, Silvia Süller regresó a su hogar junto a sus hijos. Esta semana también pasó por el programa de Susana Giménez, con quien dialogó sobre la decisión que la llevó a tratar de matarse. Mirá uno de los videos de su conflictiva vida.