Con un duelo de baile, termina "Bailando... 4"

El próximo martes se sabrá que pasará entre Paula Robles y Celina Rucci. En el  último capítulo del ciclo conducido por Marcelo Tinelli, habrá un duelo de distintos bailes, que enfrentará a la esposa del conductor y la concuñada del  ministro Julio De Vido. Un final muy esperado entre el público.

La información está publicada hoy en la edición on line y escrita del diario El Perfil.
Bailando por un sueño 4, el segmento de Showmatch conducido por Marcelo Tinelli, que terminará este martes con el duelo final entre las parejas Celina Rucci-Matías Sayago y Paula Robles-Franco Tabernero, donde bailarán cuatro ritmos: pop latino, disco, cumbia y jive, un baile de salón, de origen latino, rápido y alegre.
Primera finalista. Además de vedette, licenciada en Comunicación Social y Miss Playboy, Celina Rucci quedó ligada al Gobierno de Néstor Kirchner, cuando en noviembre de 2004 se casó con Claudio Minnicelli, concuñado del ministro de Planificación Julio De Vido. Si bien ella dice no tener ningún tipo de relación con el funcionario y asegura no considerarlo su pariente, en los pasillos de la productora todos afirman que Rucci es la candidata K del programa.
Rucci se hizo famosa gracias a Bailando por un sueño: hace siete meses, nadie la conocía. Hija de un secuestrado en la dictadura (con quien se reencontró hace poco, cuando se enteró de que en realidad no estaba muerto, como ella pensaba, sino exiliado en el exterior) y representante de una asociación que lucha contra la bulimia y la anorexia, Rucci eliminó de la competencia a la Dotto model Liz Solari, el lunes pasado en un programa que midió 28,2 puntos de rating y en el que abundaron las lágrimas. El jurado no se jugó por ninguna de las duplas, dejando todo en un reñido empate. Luego de que las dos parejas bailaran swing, salsa y lambada, la decisión corrió por parte del público: la dueña del restaurante palermitano D’Rucci ganó con el 50,4 por ciento de los votos .
Segunda finalista. Como casi todos preveían, Paula Robles resultó una de las finalistas del certamen. Las especulaciones terminaron el martes pasado cuando enfrentó a la dupla formada por Florencia de la V y Carlos Martín de la Iglesia en axé, rock and roll y cha cha cha. En esta emisión del programa (que midió 30 puntos), los votos del jurado sumaron empate, por lo que la decisión recayó en el público, que eligió a Robles con el 52 por ciento de los votos telefónicos.
Además de ser la esposa del jefe, Paula Robles era una de las pocas bailarinas profesionales que había entre los 25 famosos que empezaron la competencia. Su bajo perfil y su historia de vida, llena de vueltas de tuerca impuestas por el destino, son también un punto a favor a la hora de ganarse el afecto –y los votos– de la gente: de formar parte de las T’nellys, el equipo de bailarinas de Ritmo de la noche en 1997 pasó a ser la esposa del hombre más poderoso de la televisión argentina. Abandonó su carrera artística para cuidar a sus hijos (Francisco de 9 y Juanita de 4) y cuando se animó a volver a bailar en Vuelos aires, una obra dirigida por la coreógrafa Brenda Angiel, en uno de los ensayos tuvo un grave accidente al caer de un arnés, lo que la obligó a alejarse de su profesión. Luego de tres años de rehabilitación, volvió al ruedo en Bailando por un sueño, de la mano de su marido.
El fenómeno. Si bien ésta fue la cuarta edición de Bailando, el ciclo parece no menguar su nivel de popularidad. A lo largo de siete meses (fue el más largo de todos), alcanzó picos de 42 puntos de rating, logró que otros programas se hicieran eco de su éxito e instaló la polémica –a la que se sumó el Comfer– con la “danza del caño”. Incluso, consiguió que Nina Peloso se animara a la lambada, mientras un celoso Castells la miraba desde la tribuna.