Un buen día 6 de diciembre de 2004, un chico llamado Gary Brolsna subió a Youtube su “Numa Numa Dance”. Se trata de un video sencillo que acaparó más de 700 millones de vistas. Como suele ocurrir en estos casos, la magia se desprende de las imágenes: Gary canta la canción “Dragostea din tei”, del hasta ese momento ignoto grupo rumano O-Zone.
Luego de su perfomance, la canción ocupó el sitio número 1 en 32 países del planeta y los rumanos vendieron más de doce millones de copias de su disco y comenzaron a tener pedidos de actuaciones en decenas de países.
A esa altura, todo el mundo hablaba y se deleitaba con Gary y su video y de las decenas de videos que surgieron a partir de él. Pues bien, la fantástica interpretación “Numa Numa Dance” es esta:
Claramente, el grado de involucramiento de Gary con su rol lo volvieron mágico y a la vez creíble. Su franca exposición al ridículo lo tornó no sólo simpático y divertido, sino ejemplar. No cabe duda de que si en el mundo hubiera más tipos como él, este sería un sitio más agradable para vivir.
La fama de Gary fue aún mayor. No había programa de televisión que no quisiera tenerlo. Comenzó a tener agenda y a cobrar por sus visitas a programas. Posteriormente, pareció que Gary se había hartado de su fama, hasta que un productor le compuso un tema llamado “Sugar Runes Numa Numa”. Además, se organizó un concurso de videos mundial. Gary, en este video, está un poco mayor y menos gracioso y más producido, pero igualmente fue seguido por millones. Miralo:
Ahora bien, la magia de Gary se transmitió por el mundo. De entre muchos, elegimos a esta encantadora fanática que derrocha creatividad en su video. La perfección interpretativa provocó que esta chica recolectara millones y millones de vistas:
Aquí, una canción es honor de Gary, que está medio flojita, por cierto…
Aquí, otra versión de la famosa canción, esta vez interpretada por “Osama bin Laden”:
Ahora, una interpretación del tema, con una mirada al estilo de “Todo por dos pesos”:
Aquí, la canción original de los rumanos de O-Zone, que no deben pasar ningún día de sus vidas sin agradecerle al cielo haber puesto a Gary en el camino de su disco:
Otra famosa: la versión en castellano de Los Morancos, llamada “Pluma gay”, un lugo interpretativo, que aún hoy hace furor en las discos gay (y no gay) del mundo…
Finalmente, una imperdible, la versión chilena que el club Universidad de Chile le dedicó a sus primos de Colo-Colo…