La famosa noche de Río de Janeiro abrió un espacio entre el samba y la música disco para el tango argentino, que ya se puede bailar en casi una decena de salones, donde millares de aficionados se mueven al ritmo del dos por cuatro con una perfección sorprendente. En el sitio www.riotango.com.br aparece el calendario de los eventos tangueros y milongueros de la ciudad.
A partir del trabajo de Eric y Jeusi, un ciudadano suizo y su pareja de baile, y con el empuje que le dio el brasileño Paulo Araujo desde hace 15 años, el tango es una opción más en la ciudad cosmopolita para el turismo de todo el mundo.
Y los organizadores de las milongas que hoy conviven ante la bahía de Guanabara se coordinan de tal forma que tratan de que no haya dos convocatorias en un solo día para que cada jornada, entre las 22 y la 1, exista la posibilidad de ir a mover las tabas.
Neuza Abbas, una bailarina profesional, profesora de tango y sobre todo milonguera de alma, explicó a Télam que "los brasileños bailan todos los bailes de salón, entre los que está el tango que ya no es más de Buenos Aires sino de todo el mundo".
Comentó que a partir de dos bailes de abrazo como el forró y el chorinho, el último una variante del samba muy parecida a la milonga, en Brasil existe costumbre de bailar de a dos.
Abbas detalló que en su escuela de tango cuenta con tres chicos originarios de las favelas, quienes ahora dictan cursos para principiantes.
Los nombres de las milongas más conocidas son: Los Mareados, Las Morochas, que maneja Abbas con su socia Patricia, Milonga Tango Danza, Bellinho Tango, Bello Tango, Conectango, Milonga del Domingo, Estangostoso y Trasnochando.
Pero además, se organizan fiestas especiales en la tradicional confitería Colombo del centro de Río, o en Tango Glamour, y tienen un baile callejero y gratuito en la Vía de Los Articuarios.
Abbas, quien realiza shows y organiza espectáculos con su compañía Nuevos Aires, aclaró que al contrario de lo usual en Buenos Aires, en Río no se saca a bailar con el tradicional cabeceo, sino que hay que ir hasta la mesa a invitar a la dama.
Los salones son más lujosos o decorados que los porteños, pero no cuentan con bailes al aire libre, aún cuando el clima es mucho más propicio y, si bien el ambiente en general es muy elegante, los hombres sólo usan traje en ocasiones muy especiales.
El costo de las entradas en las milongas cariocas es de 15 a 20 reales, de promedio, lo que supone que puede llegar a bajar cuando la cantidad de gente en las milongas más grandes supere las 200 personas, como pasa en ambas márgenes del Plata.
Abbas, quien fue pareja de un músico argentino que ahora vive en Europa, sostuvo que en Buenos Aires "se baila mejor, puede ser porque son muchos más, pero como en todos lados, en Río hay gente empezando y gente que ya baila muy bien".
"En general -remarcó- el ambiente de las milongas de Río no es tan exigente como pasa en Buenos Aires, ya que también hay un trabajo conjunto y todo el mundo se conoce".
Y el tango, en su arrollador avance por todo el mundo, no sólo ha recalado a la sombra del Pan de Azúcar, sino que ya cuenta con circuitos propios, más chicos, en San Pablo, Curitiba, Belo Horizonte, Porto Alegre y Brasilia.
El tango argentino se impone en Brasil
Entre otras opciones, la noche carioca ofrece la posibilidad de bailar al ritmo del 2x4 en una decena de salones a donde acuden miles de aficionados. En un sitio de internet aparece un calendario de eventos tangueros y milongueros en "la ciudad maravillosa".