Los censos que van del año 2001 al 2010, indicaron que hubo un total de 564.396 separaciones legales.
Para hacerse una idea, en la década de los 80 se producían 114 divorcios diarios. En los 90 pasaron a ser 87 por día. En cambio, entre 2001 y 2010, hubo a razón de 172 divorcios diarios.
Los últimos datos estadísticos indican que los países occidentales muestran el aumento de las separaciones y divorcios y la disminución de las bodas.
En Argentina, una de cada tres parejas se divorcia y el 60% de las rupturas es impulsada por las mujeres, así lo indica el informe publicado por María Bertoldi de Fourcade. Entonces, ¿cuánto dura el amor?
Una ruptura amorosa resulta ser una experiencia difícil de llevar a cabo. Ambos integrantes de la relación se enfrentan con el hecho de volver a estar solos sintiendo culpas, miedos y hasta falta de credibilidad en este sentimiento.
El matrimonio culturalmente esta idealizado como sinónimo de felicidad, plenitud, de realización personal, de alegría y compromiso y la ruptura se asemeja al fracaso y al fin de nuestras vidas.
¿Qué lleva a las parejas a desvincularse?
Según la psicóloga, Estela Hom, especialista en parejas, “las causas de una ruptura pueden ser múltiples. Pero básicamente, es la falta de deseo de seguir juntos”.
Basta con que un solo integrante de la pareja desee no continuar con la relación para sufrir un corte. “Cuando el vínculo significa un fuerte sufrimiento, el apetito de desvincularse en más fuerte”, destacó la profesional.
Similar a la muerte de un ser querido, el sentimiento de perdida invade a los protagonistas casi como un duelo. Cuando ellos deciden decir “basta”, el proceso es azaroso, negador, contradictorio y hasta desequilibrado.
“Es necesario realizar un proceso de duelo. Reconocer una perdida, encontrarse consigo mismo para poder seguir adelante”, analizó Estela Hom. A lo que agregó: “La superación del duelo, permite que la persona rehaga su vida, ya sea sola o con una nueva pareja. Es fundamental que se elija una nueva compañía en base al deseo y no en búsqueda de una contención”.
¿Por qué es tan difícil darle un fin a una relación amorosa?
“Al principio de la ruptura, no aceptábamos la situación e intentábamos rechazarla en varias ocasiones. Pero indudablemente nunca funcionaba, recuerdo que me despertaba todas las mañanas pensando que esto sería un mal sueño”, contó a MDZ Lucia, quien decidió separarse después de 14 años de matrimonio.
Por su parte, Mariana contó: “Íbamos y volvíamos reiteradas veces. Las reconciliaciones eran de película pero duraban unos pocos días, después de una semana los problemas continuaban. Es un círculo vicioso”.
Para lo que la Licenciada en psicología examinó: “Separarse o romper un vínculo es siempre muy doloroso, porque implica un quiebre de proyectos y de expectativas que se depositaba en ese vínculo”.
Se termina una historia en común, donde estaban incluidos los proyectos, las experiencias, los logros y la convivencia.
¿Borrón y cuenta nueva o una nueva oportunidad?
“Hay parejas que apresuran una separación y otras a las cuales, todavía no les llega el momento”, sumó la psicóloga Hom.
La aceptación de la separación es la etapa final de esta difícil decisión. Cuando hemos superado la ruptura podemos decir que de ella aprendimos y que el deseo de volverlo/a a ver en cualquier esquina, se esfumó.
La aceptación real de la separación, vuelve a traer equilibrio a nuestras vidas y nos ayuda a repasar y a ordenar los proyectos personales que teníamos en mente.
Hay que entender que no es que "el amor se acaba" como por arte de magia, sino que las personas cambiamos, maduramos y nos damos cuenta de que aquello que un día nos unía, hoy ya no está presente.
Para que jamás puedas arrepentirte de dar el paso de la separación, antes deberías poner en tu relación lo mejor de vos, y si después de hacerlo las cosas no funcionan, deberías tomar la decisión de emprender un nuevo camino sin esa persona.
“Si en el proceso de ruptura, los pares deciden darle una oportunidad a la relación, es importante que no se repitan los mismo problemas o los mismos obstáculos.”
“Se debe elaborar, procesar y reflexionar acerca de los errores que se cometieron e evitar repetir la misma forma de vincularse”, opinó la Licenciada Hom.
¿Por qué aparece el sentimiento de culpa?
No necesariamente se manifiesta este sentimiento. A veces se trata de la imposibilidad de aceptar que esa es la realidad.
“Por lo general, la culpa es de aquel que tomó la última decisión, al plantearse que las cosas podrían haber sido diferentes”, destacó la Psicóloga.
“A veces sentimos que no hicimos las cosas de manera correcta, porque consideramos que hemos transgredido alguna norma de nuestro código moral interno”, opinó Ricardo, un hombre que animó a exponer su pensamiento.
Además, cuando hay hijos (principalmente menores de por medio) los padres sienten que están lastimando a un tercero. Cuando uno de ellos, debido a la separación, debe abandonar el hogar y vivir distanciado de sus hijos, experimenta una doble ruptura: con su pareja y con sus hijos.
El no poder enfrentar este sentimiento es que, ante una posible ruptura hace que muchas parejas no den el paso de separación.
“Es necesario reconocer y diferenciar la separación con el matrimonio y no confundirla con la de los hijos. Eso sería causa de una fuerte problemática para los más pequeños”, destacó Estela y añadió:
“En la separación nunca se debe incluir a los hijos. Hay padres que los utilizan para castigar o condicionar al otro. Pero el mejor modo de querer a los chicos es protegerlos de este difícil momento”, cerró la profesional.