Cintacleta, la unión entre la bici y la cinta de correr

Un día en el gimnasio Bruin Bergmeester, un inventor holandés, se aburrió de usar la cinta para correr, mira entonces lo que se le ocurrió.

A pesar del televisor que tenía delante, y en el cual podía ver lo que quisiera. Pero la monotonía de saberse corriendo en “el mismo lugar”, encerrado entre cuatro paredes, lo abrumada.

Por eso un día, su cabeza, lo llevó a plantearse la necesidad de “darle un giro a la cosa”. Su objetivo era sencillo: transformar en más divertida la experiencia de correr o caminar en la cinta y que incluya el contacto con la naturaleza.


Todo este experimento llevo a que se concrete la “cintacleta”, una extraña combinación entre una bici y la cinta para correr: la Lopifit, la primera cinta para correr o caminar no estática.

Para hacerlo, Bermeester tomó un pequeño motor de pedaleo eléctrico que detecta el movimiento de la banda de la caminadora y lo potencia, de manera que una simple caminata genera fuerza suficiente para alcanzar velocidades de bicicleta, hasta 25 km por hora para ser exactos, o frenar mientras el usuario reduce el paso.

El producto fue un éxito de ventas en Europa, Estados Unidos y Japón.

En nuestro país, a través del sitio Mercado Libre, se encuentran algunas Lopifit para comprar, pero el precio es sumamente restrictivo. Se puede conseguir desde los 49 mil pesos.