R698 PERF, de Puma (u$s 130 )
Alberto Muñoz, del Club de Corredores GO Fit, las considera perfectamente aptas para el ‘running’ moderado y para el gimnasio. “La suela está preparada para absorber impactos, aunque puede resultar pesada”, explica.
SK8 HI METAlLIC LEATHER, de Vans (u$s 89,99 )
Son tendencia, pero su diseño es lo único que las liga al mundo deportivo. “Son zapatillas para vestir inspiradas en el deporte, pero no deportivas”, explica Juan Carlos López, entrenador de Holmes Place.
ALL STAR, de Converse (u$s 65 )
Ideadas en 1917 para la liga profesional de basquet. Ahora “son planas y blandas. Practicar deporte con ellas puede provocar lumbalgia, fascitis...”. Así de claro es el podólogo Daniel Guerrero.
STAN SMITH, de Adidas (u$s 85 ).
Diseñadas para el tenis, Alberto Muñoz, del Club de Corredores GO Fit, dice de ellas que “pueden usarse para ejercicio poco exigente”. Sin embargo, Guerrero afirma que son “muy duras hasta para eso”.
MEMORY FOAM, de Skechers (u$s 65 )
Una almohada para los pies. Mariano Aicardi, de Caroli Health Club, las recomienda para “la cinta de correr o la elíptica”. No valen para deportes que exijan frenadas en seco, “porque les falta sujeción”.
ONEGUIDE 3.0, de Reebok (u$s 110 )
“El contrafuerte del talón es su seña de identidad. Perfectas para carreras de montaña con terreno irregular porque tienen una sujeción excelente y evitan torceduras”, analiza el podólogo Guerrero.
AIR FORCE 1, de Nike (u$s 75 )
De suela extra plana y diseño ‘vintage’, están etiquetadas como ‘lifestyle’ y eso son. No son livianas y “desde el punto de vista de la biomecánica son muy planas para hacer deporte”, zanja el podólogo.
NEBULA, de Geox (u$s125)
Diseñadas para caminar, aseguran una buena transpiración. Guerrero: “Tienen poca amortiguación y no están indicadas para deportes de impacto”.
Fuente: Marita Camara Bustos