A las mujeres les encanta usar este tipo de lencería porque se sienten más sexys, pero estas prendas son, según los expertos, un arma de doble filo para la salud femenina.
A la hora de elegir la ropa interior para ir al gimnasio o correr, evita las colaless o tangas porque con ellas, la sudoración que nos genera el ejercicio, las bacterias del ano y recto “viajan” más fácilmente a la zona de la vagina.
Esto puede provocar irritaciones e infecciones urinarias y vaginales, según nos comentan profesionales. Además que pueden crear mucha fricción e irritar la piel.
“A las bacterias y hongos les encantan los ambientes húmedos y cálidos”
¿Son malos el saten y el encaje?
En realidad, la mejor tela para adquirir ropa interior es el algodón, ya que ayuda absorber la humedad y ayuda a que nuestra piel respire.
Las telas anti-bacterianas son otra gran innovación en la categoría de ropa interior deportiva. Es típicamente un acabado duradero añadido durante el proceso de fabricación que expande la vida útil del producto. Estás, se utilizan para inhibir el crecimiento de bacterias y sus asociadas manchas y olores en el producto; lo que permite que los productos hagan que te mantengas más fresca y más limpia.
Hablando de olores, también hay fibras sintéticas a base de grasas que reaccionan químicamente con los aceites del cuerpo para atrapar los malos olores. Para luchar contra esto, muchas marcas, han desarrollado el olor de blindaje técnico para tu ropa de deporte. Es parte de una evolución que se ha hecho para la ropa interior deportiva.