La gran diferencia que podes lograr, entre una buena dieta y una alimentación no saludable.
Dejar de lado productos con alto contenido en sodio, grasas y azúcares, y comprar otros como frutas, verduras y alimentos llenos de fibra te ayudará a mejorar tu dieta y escoger la opción más saludable cuando el estómago te demande alimentos.
Entonces, ¿qué debes incluir en tu carrito de la compra? A continuación te detallamos una lista de alimentos que deben formar parte de tu dieta, y otros que deberían abandonar tus costumbres alimenticias:
SÍ: pan integral: revisa la lista de ingredientes, y comprueba que incluye la palabra "integral". Se ha demostrado que los granos enteros pueden reducir el riesgo de contraer cáncer, enfermedades cardíacas, diabetes del tipo dos y la obesidad.
NO: galletas, galletas saladas y pasteles: estos alimentos están llenos de calorías y contienen azúcares y grasas añadidas. Además no disponen de los nutrientes, vitaminas y minerales que necesita tu cuerpo para mantenerse sano. Si tenes hambre elegí las versiones de estos productos etiquetadas como integrales, bajos en grasa, o bajos en sodio.
NO: jugos: Aportan demasiadas calorías y azúcares, y además no disponen de la fibra suficiente como para saciarte por completo. Como alternativa, deberías optar por bebidas como el agua o la leche (descremada).
NO: refrescos: generalmente se encuentran repletos de azúcares y en algunos casos contienen tantas calorías como una comida. En cuanto a las versiones light, contienen ingredientes como el colorante del color caramelo o el ácido fosfórico que no están colaborando en la pérdida de peso y la alimentación saludable.
NO: aceites y manteca: deberías evitar el consumo de manteca y margarinas que contienen grasas trans. Todos estos productos se asocian a enfermedades como la obesidad y problemas de corazón. No obstante, existen aceites como el oliva y de semillas de uva, que son más beneficiosos para nuestra salud.
NO: lácteos ricos en grasas: la leche entera, el queso y el yoghur están repletos de azúcares y grasas innecesarias. Conviene optar por productos descremados bajos en grasas, leche de almendras, soja o avena. Con los yoghures es recomendable elegir marcas con menos de cinco gramos de azúcar por porción, aunque la mejor opción es la de un yoghur griego natural con fruta fresca.
SÍ: sopas y cremas: este tipo de comidas te saciarán y aumentarán tu calor corporal en los días de frío. No obstante, deberías evitar cremas con alto contenido calórico como la de brócoli. En su lugar, opta por sopas a base de caldo con menos de 150 calorías, tres gramos de grasa y 149 miligramos de sodio por plato.
NO: alcohol: las bebidas alcohólicas con sabor a fruta están llenas de azúcares y calorías que causarán estragos en tu cintura. Es preferible consumir otras bebidas como la cerveza o el vino. Numerosos estudios han demostrado que una o dos copas al día pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas cardiovasculares o de diabetes tipo 2. El vino tinto contiene antioxidantes que se han relacionado directamente con la salud del corazón, mientras que la cerveza contiene proteínas, vitaminas del grupo B y fibra soluble, buenas para nuestro organismo.
SÍ: nueces:
estos frutos secos están llenos de fibra, proteínas, vitaminas, minerales y antioxidantes que reducen el riesgo de padecer enfermedades cardíacas. No obstante, debes consumir estos productos sin aceites, lecitina de soja, azúcares o sustancias de relleno añadidos.
Fuente Runners