Los gimnasios y clubes tienen protocolos, en ocasiones se nos olvida seguirlos, y por si quieres recordárselas a alguien que no las cumple en tu lugar de entrenamiento, te presentamos las 10 reglas básicas de etiqueta.
Evitarás apestar sobre todas las cosas
Sí, sabemos que en el gym vas a sudar la gota gorda; a sudar esas ricas tortas. Evidentemente esto te hace oler mal. Pero, vamos, todos esperamos que el gym huela a sudor. Sin embargo, aquellas personas que intentan disimular esto echándose desodorante en aerosol, o exagerando en su perfume hacen que el gym huela peor que el subte a Constitución en verano en hora pico.
Dejarás tu celular a un lado
Cero llamadas, mensajes, whatsapp y otros ruidos extraños que distraen a las demás personas ejercitándose. Si te ayudas de una app para tus ejercicios, trata de bajarle los sonidos y ser lo más discreto posible.
Gym Bully
Puedes ser principiante o puedes tener un cuerpo de concurso y años de experiencia, pero de ninguna forma es amable pasearse por el gimnasio lanzando miradas condescendientes hacia los novatos, portándote como el sabelotodo.
Limpiarás tus aparatos
Cuando estamos haciendo ejercicio liberamos una serie de sustancias que nos hacen sentir contentos, en forma, tranquilos y animados. Pero también liberamos sudor. Así que, tene consideración por los demás y limpia el producto de tu esfuerzo. Nada más nefasto que llegar fresco al gym, sentarte en el banco de pecho y sentir cómo tu espalda se impregna del sudor de alguien más.
No pasearás desnudo
Nadie - o muy poca gente- es entusiasta de ver a sus similares paseando desnudos por el baño y vestuarioss. En realidad no es nada cómodo peinarte frente al espejo mientras junto a tu lado está un hombre con su traje de Adán recostado completamente desnudo en el vestuario.
No molestar
En el gimnasio se ejercitan los grandes músculos, sin embargo, hay gente que sólo asiste a ejercitar su lengua, o al menos así parece. Es la típica escena de una pareja hablando mientras uno de los participantes está sentado en el aparato y el otro completamente recargado sobre éste. Lo peor es que algunos se enojan si les piden que se muevan.
No criticarás
Sabemos que Mr. Mundo está presente en todos los gimnasios. Ya saben, el típico hombre-nube que presume haber ganado competencias de fisicoculturismo y se pasea por el gym juzgando al resto de los mortales. Por supuesto, cuando observa a algún novato temblando por el esfuerzo no duda en reír. Pero al Sr. Mundo se le olvida que no siempre tuvo más músculo que respeto y todos empezaron por ahí. Si sos uno de esos, toma esto en cuenta y mejor dale una mano a tu compañero.
No afeitaras tu "anatomía" en el sauna
Las bondades del vapor son increíbles para tu epidermis. Y, honestamente, después de una buena sesión de ejercicio, no hay nada más delicioso que disfrutar de un buen vapor. Pero -al menos todos los hombres- sabemos que en ese lugar se pierde el pudor, obvio. Estar en un cuarto encerrado con mínimo 7 pelados más a tu lado y con poca o nada de ropa es incómodo. Algunos disimulan esto tratando temas que conlleven una descarga natural de testosterona: deportes, autos, rutinas, conquistas, etc. Así confirman su virilidad. Otros, deciden que rasurar sus genitales en medio del sauna es una excelente idea.
No gritarás en vano
Levantar pesas requiere de mucho esfuerzo y disciplina. Es un momento cuasi religioso en el que tu cuerpo y mente trabajan en conjunto para mejorar tu salud. Por lo que cada movimiento es importante. Algunos escuchan música para liberar la tensión, otros prefieren concentrarse completamente, pero otros más deciden gritar cada vez que hacen un gran esfuerzo. Pero bueno, recuerda que en realidad, a nadie le interesa cuánto peso estés cargando. Mr. Olympia.
Bonus: Elige cuidadosamente tu ropa de ejercicio.
Las normas en un libro
"The little book of gym etiquette" (El pequeño libro de etiqueta en el gimnasio) es el lúdico manual que la estadounidense Lori Pines escribió, basándose en todas las cosas