Maratón de Aconcagua: bronca y un sueño sin cumplir

El reconocido ultrarunner Ramón Abdala, habló en exclusiva con LAP a horas de la suspensión de la Maratón por una protesta de guardaparques.

Bronca, indignación e impotencia un sueño sin cumplir, no puedo concebir lo que paso en la Ultra Maratón Aconcagua.

Prepararme para esta carrera, llevo mucho tiempo, esfuerzo y recursos. LLegamos con la gran ilusión de poder compartir uno de los mejores paisajes del mundo, con varios atletas que conocí a lo largo de tantas carreras internacionales.

Llegó el día: largo la carrera ! Que emoción correr en mi tierra.

Con los guardaparques , a escaso 6 km de la largada me encuentro a los primeros participantes de regreso, ¿Que paso?

¡Se suspendió!, no lo podía creer, volví a preguntar y recibí la misma respuesta, no puede ser no cabía en mi mente y seguí corriendo.

Al llegar al río estaba el puente cortado tenias que cruzar, un grupo de no más de diez guardaparque y unos cinco policías para protegerlos a ellos su protesta, no me quedaba otra que mandarme por el río, mojado a la cintura el frío, la fuerza del agua.

Sin sogas por que no estaba previsto el peligro que te lleve la correntada logre pasar, así todo mojado con mucho frio.

Llegué a Confluencia estaba el puesto de hidratación, y me repuse con algo caliente recargue ni camelback intente seguir hasta Pza Francia, la gente de la organización me dijo que si seguía bajo mi responsabilidad no había ni rescatistas ni médicos.

La carrera se se había suspendido, todo porque no podían aceptar lo que estaba ocurriendo. Yo también vivo en la Argentina y tengo los mismos derechos que ellos de protestar y reclamar, pero esta no es la forma.

Quien va resarcir el daños costos de la inscripción los días previos que tuvimos que ir a la montañas para adaptarte a la montaña, a la altura. 

Esa es la impotencia, la vergüenza ante todo los participante nacionales y extranjeros vi gente llorando.

Por supuesto los funcionarios que el día anterior estaban presentes, desaparecieron todos.

Quiero una explicación de lo paso.

El director responsable del evento al llegar me puso la medalla por los 27 km que corrí, ambos con los ojos con brillosos,  no de alegría sino de tristeza  y el repitiendo:  “disculpas, disculpas, disculpas”.

Perdón, amigos atletas, esto es un desahogo, se que estas situaciones pueden pasar, pero las malas acciones no hay que callarlas. 

Hay maneras y mareras de protestar sin hacer daño a nadie.