El pie humano tiene 27 huesos. Es el cimiento del tronco, el encargado de soportar las fuerzas de presión y el vehículo del movimiento al andar. Si la estructura corporal no está en movimiento, no altera el soporte; pero, si se mueve, los pies deben trabajar en armonía para mantener un equilibrio entre el peso, la presión y el movimiento realizado. Todo esto se logra gracias a la distribución ósea y articular, transformando la energía en movimiento.
Amparo Camarasa, experta en Pilates aconseja pensar en el cuerpo como un gran edificio: “Así es nuestro cuerpo. Los pies nos fijan al suelo, seguimos creciendo por nuestra estructura corporal, nuestro pilar de sujeción lo encontramos en el suelo pélvico, el cinturón abdominal y la faja lumbar, y seguimos elevando pisos, recorriendo toda la zona dorsal, llegando a la región cervical hasta la última vértebra que sujeta la cabeza, la parte de nuestro cuerpo que más nos pesa”.
Los pies son la zona del cuerpo que fija a la tierra, las raíces del cimiento corporal y la base donde se eleva una compleja estructura corporal. “Por esta razón –añade Camarasa- es tan importante cuidarlos. Muchas veces usar un calzado inadecuado puede provocar un desequilibrio en la estructura corporal y causar alguna lesión o molestias en la columna”.
Prevenir lesiones
El método Pilates se trabaja desde los músculos profundos, utilizando la energía del cuerpo. La respiración mejora el flujo sanguíneo y la correcta alineación del cuerpo permite un movimiento en el rango para ir evolucionando de menos a más, mejora la flexibilidad y provoca una elongación de la estructura corporal.
También contribuye a sacar mayor rendimiento en otras disciplinas, como por ejemplo el running. “Ser entrenados en el auténtico y efectivo método Pilates nos fortalecerá y equilibrará utilizando el apoyo de todas las partes del pie y brindará mayor movilidad articular y fortalecimiento”, explica la experta en Pilates . Además, este método puede ayudar a mejorar y prevenir cualquier lesión; en este último caso, siempre con un parte médico.
Para que la práctica de Pilates sea efectiva, el instructor debe transmitir y llevar al alumno a una conciencia de su cuerpo, enseñarle a utilizar su energía y no su fuerza, trasladar la atención a su respiración, darle las herramientas que lo acerquen a su cuerpo y los cambios que sufre en movimiento.
Por último, Amparo Camarasa recuerda que el método Pilates requiere paciencia, cada uno necesita su tiempo y dedicación. “Debemos sacar rendimiento al poder de nuestra mente y moldear nuestro cuerpo de dentro a fuera”, indica.
Fuente; Run and Walk