Las pisadas producen un impacto constante sobre el suelo pélvico y estimula la evacuación de la vejiga. Además del fortalecimiento muscular de la zona a través de ejercicios de Kegel o pilates, existen los llamados hipopresivos.
Los ejercicios hipopresivos, que fueron desarrollados por el Dr Marcel Caufriez, kinesiólogo y especialista en rehabilitación, tiene como objetivo retomar el tono muscular de la vagina y el suelo pélvico, así como la musculatura abdominal.
Se basa en una serie de técnicas respiratorias realizadas en apnea que, junto con determinadas claves posturales, contraen la faja abdominal y contribuyen a su tonificación y reducción de su perímetro. Además, producen tanto un fortalecimiento del suelo pélvico como una elevación de los órganos femeninos internos, a diferencia de los abdominales tradicionales que los expulsan.
La práctica prolongada de estos ejercicios produce un acostumbramiento en el cuerpo, que comienza a contraer los órganos en lugar de expulsarlos ante estímulos como estornudos, tos, o el mismo golpe de las pisadas al correr antes mencionado.
Para comenzar, lo mejor es consultar con un especialista que pueda indicar cómo realizar los ejercicios correctamente y supervisar el avance e impacto de éstos en el organismo.