Ferremia, un enemigo de las mujeres corredoras

Muchas mujeres no consumen los valores diarios recomendados de hierro y esto resulta especialmente perjudicial para las corredoras.

La tendencia de las mujeres a presentar deficiencia de hierro se debe principalmente a la pérdida de este nutriente a través del sangrado menstrual y a una alimentación inadecuada que no incorpora los valores diarios de consumo recomendados.

Estudios realizados por expertos ingleses sugieren que las corredoras son aún más propensas a padecer deficiencia de hierro, debido a un fenómeno llamado hemólisis en el que en cada golpe que los pies dan sobre el suelo, los glóbulos rojos de la sangre, que son las células encargadas de transportar este nutriente a través de los vasos, se rompen y reducen sus funciones. Esto resulta más evidente en aquellas que practican deporte sobre zonas duras como asfalto o pistas de cemento, y los síntomas más claros son la hinchazón en los pies, además de una sensación de excesivo calor luego de practicar ejercicio.

La práctica de actividad física provoca un mayor volumen de sangre en el cuerpo, lo que hace que las corredoras precisen una mayor proporción de hierro en la dieta para estimular la producción de hemoglobina y la circulación de oxígeno en la sangre.

Para ayudar al cuerpo a absorber hierro, que está presente tanto en alimentos vegetales como animales (lentejas, berenjenas, espinada, carnes rojas y blancas, huevos, lácteos, etc), el consumo de Vitamina C es fundamental, ya que contribuye a una mejor asimilación a nivel intestinal. Naranja, frutilla, limón, mandarina y otras frutas cítricas son los alimentos más ricos en esta Vitamina.

www.chicaslap.cx