Por eso, hoy te dejamos cuatro reglas para que tu desayuno te ayude a perder peso.
Si estás en planes de adelgazamiento, intenta que la primer comida de tu día cumpla con las siguientes reglas:
Desayunar lo antes posible tras despertar, pues de esta forma no dejamos que nuestro cuerpo comience el movimiento sin energía, activamos el metabolismo y no acumulamos hambre dejando el desayuno para un par de horas o más después de levantarnos.
Incluir algo de proteínas magras en el desayuno, pues mantendrán ocupado a nuestro aparato digestivo al mismo tiempo que brindarán saciedad a largo plazo. Podemos añadir leche o yogur desnatado, claras de huevo o requesón.
Sumar fibra al desayuno, derivada de frutas, vegetales o cereales integrales pues es el momento más apropiado para ingerir hidratos si quieres perder peso y además, la fibra reducirá el índice glucémico de la comida, brindando saciedad y energía por más tiempo.
Evitar excesos de calorías, pues aunque en esta primer comida podemos concentrar entre un 25 y 30% de las calorías del día y después estaremos en movimiento para consumir dicha energía, si queremos perder peso los excesos no están permitidos y en el desayuno tampoco deben concentrarse las calorías. Evita entonces en el desayuno, alimentos energéticos como bollos, chuches, dulces en grandes cantidades y demás.
Con estas cuatro reglas gobernando la primer comida del día, tu desayuno te ayudará a perder peso de manera más fácil y efectiva, disfrutando de una saludable ingesta ni bien despiertas a la mañana y sin sentir hambre ni falta de energía en el resto del día.
Fuente: Vitonica