El comúnmente llamado Pie de Atleta es una infección micótica que prolifera a raíz del uso de calzado cerrado, la sudoración de las plantas de los pies y la humedad prolongada en la zona. Se presenta en forma de grietas y descamación en la piel, cuyas capas internas quedan expuestas, y ampollas supurantes entre los dedos, el talón y en ocasiones la planta de los pies.
Esta infección produce picazón, ardor y otras molestias además del mal olor. Si no es tratada, puede provocar fiebre a raíz de la contaminación y descomposición de la epidermis, calentamiento de la zona afectada e hinchazón. También puede acarrear consecuencias como una desviación de la pisada y eventuales lesiones más graves en las articulaciones del pie y la columna vertebral.
Para comenzar un tratamiento, se debe realizar una consulta médica que oficialice el diagnóstico y recete la crema o medicamento correspondiente al caso. Para prevenirlo, es importante:
- Mantener los pies limpios y secos, en especial entre los dedos y debajo de las uñas.
- No compartir toallas, calzado ni medias.
- Utilizar ojotas y protección en lugares públicos como vestuarios, piletas, etc.
- Limpiar la zona con agua y jabón a diario y luego de utilizar calzado cerrado o transpirar.
- Utilizar medias de algodón y cambiarlas con frecuencia