Asiento de la bicicleta e impotencia sexual

Si el asiento de tu bicicleta no te resulta cómodo puede afectar tu rendimiento. Está claro que no hay una fórmula mágica para la elección.

Si el asiento de tu bicicleta no te resulta cómodo puede afectar tu rendimiento. Está claro que no hay una fórmula mágica para escoger el asiento que mejor te resulte, pero sí hay una serie de características que se deben considerar a la hora de decidir la mejor opción.

Antes que nada la talla debe ser la correcta, es decir no debería generarte  compresión en la zona perineal.

Además debe haber un equilibrio entre anchura y alcolchado,  sin caer en el error de creer que por ser más ancho y blando será cómodo, esto no siempre es así.

Al estar en la bicicleta, se mantiene tres puntos básicos de contacto con la bicicleta:

  1. Manos sobre la manivela. 

  2. Pies apoyados en los pedales. 

  3. Nalgas bien colocadas sobre el asiento. Esta última zona de apoyo es la más importante, ya que según los expertos, esta área puede sostener hasta el 50 por ciento del peso total del cuerpo.

Actualmente en el mercado existen nuevos diseños que permiten eliminar la incomodidad que sufren la mayoría de los ciclistas: el peligroso adormecimiento genital. Esta dolencia proviene de una presión excesiva en la vena pudenda, situada en la zona perineal y que suele estar incorrectamente en contacto con el sillín. Es decir, parte de nuestro peso aplasta esa vena cuando estamos sentados en la bicicleta. Para evitar esta dolencia, es preciso posicionar correctamente el asiento. Con la ayuda de una brújula se coloca perfectamente horizontal y con el avance preciso.

Hay varios estudios que  explican que en los varones, no es rara la asociación entre ciclismo y problemas de impotencia. Algunas de las tantas  investigaciones realizadas reflejan los casos de disfunción eréctil eran mucho más frecuentes entre los hombres que hacían más de 400 kilómetros semanales.

En general los profesionales brinda una serie recomendaciones para evitar futuros problemas:

• Cambia postura regularmente de sentado a parado, estimula la circulación y llegada de oxígeno.

• Es importante tener un asiento ancho y con un relleno capaz de absorber los impactos.

• Es importante moverse sobre el asiento, pararse en los pedales para variar la presión y compresión sobre las zonas de contacto permitiendo la circulación de la sangre, la transmisión entre los nervios, y reducir el adormecimiento.

• Pararse sobre los pedales al menos 20 segundos.

• Cada vez que sienta adormecimiento genital, párese en los pedales y masajee la zona apretando piernas y glúteos.

• Usar mallas con acolchonado anatómicamente diseñado para ayudar a la comodidad.

• Es aconsejable utilizar una crema lubricante.

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