Osteoporosis, un mal que se previene y evita corriendo

Las mujeres tienden a padecer osteoporosis, una enfermedad degenerativa de la estructura ósea. El running es una buena receta para prevenirlo.

Por diversos motivos, que van desde deficiencia en la alimentación hasta un metabolismo lento, las mujeres tienden a padecer osteoporosis, una enfermedad degenerativa de la estructura ósea. El running es una buena receta para prevenirlo y disminuir sus efectos.

Los ejercicios de alto impacto y los trabajos de resistencia muscular contribuyen a prevenir la osteoporosis,  que si bien aparece con los años, en las mujeres se presenta antes, principalmente debido a la menopausia y los cambios hormonales y de absorción de calcio.

Sufrir fracturas con una mayor frecuencia es una de las consecuencias más comunes de esta enfermedad, además de una gran dificultad para volver a soldar correctamente los huesos. Las zonas más sensibles y frágiles son las muñecas, la columna y los tobillos.

La osteoporosis puede prevenirse de diversas maneras, y el running es una de ellas. Si bien la protección de los huesos comienza en la infancia, que es la etapa de la vida en la que se deben consumir los valores correctos de calcio porque su absorción es más efectiva, incorporar la práctica de deportes a lo largo de la vida es una buena manera de fortalecer los huesos.

¿Por qué?
Porque los ejercicios de alto impacto generan un aumento de la carga sobre el hueso, y esto hace que el calcio que se consume se deposite en los huesos y no en otras partes del organismo. Así, aumenta la densidad ósea y la calidad de los huesos, y disminuye el riesgo de padecer fracturas, dolor y detiene el avance progresivo que caracteriza a esta enfermedad.

Los síntomas de la osteoporosis incluyen dolores leves que pueden aumentar en intensidad con el paso del tiempo, en especial en la espalda, la zona lumbar y las articulaciones, y fracturas producidas por golpes de bajo impacto o una sobrecarga de peso sobre los huesos.

La mejor forma de evitar este mal es, por un lado, alimentarse correctamente y consultar con un profesional cuál es la mejor manera de cubrir las necesidades de calcio del organismo, y practicar deportes como el running, que contribuyen a fijar el calcio en las zonas deseadas y mejorar la calidad y densidad de nuestros huesos.