Consejos de la técnica óptima para correr

Entrenamos para ganar velocidad, fuerza en las piernas o resistencia, olvidándonos de entrenar nuestra postura al correr.

La postura durante la carrera, es una faceta, que muchos olvidamos de entrenar, cometiendo errores, que nos repercuten en no economizar nuestra energía de desplazamiento o incluso, lo que es peor, pudiéndonos producir lesiones por cargar o pisar de manera desequilibrada.

En carreras de fondo, es importante economizar cualquier tipo de desgaste que podamos reducir, además de ganar velocidad de ritmo de carrera.

Para practicar la técnica de carrera, debemos ser conscientes en todo momento de los siguientes aspectos:

• Posición vertical: nuestra forma de equilibrio sobre nuestro eje ha de ser lo más erguida posible, favoreciendo a una respiración mucho mejor y una oxigenación mayor de nuestros distintitos grupo musculares.

• Brazos relajados: estas extremidades nos ayudarán a impulsarnos hacia delante mientras equilibran nuestro desplazamiento, por este motivo debemos llevarlos relajado sin forzar ni hombros ni espalda.

Los brazos deben mantener una posición aproximada de unos 90 grados en el ángulo del codo, llegando a bloquear este ángulo en carreras de velocidad.

• Zancadas más largas: cuanto mayor sea la zancada, menos impactos produciremos a la hora del desplazamiento.

Con este tipo de entrenamiento, buscaremos alargar la zancada, intentado pisar de puntera, evitando la talonación, que tanto hacemos cuando somos principiantes.

La elongación de la zancada nos permitirá desplazarnos a una velocidad mayor, reduciendo los impactos al mismo tiempo que economizamos nuestra energía.

Cuando corremos sin ningún tipo de técnica solemos dar zancada y media aproximadamente, respecto que si lo hacemos con una elongación óptima respecto a nuestra altura, sensaciones y ritmo.

• Elevación de rodillas: otro aspecto a intentar mejorar de nuestra forma de correr, es intentar elevar las rodillas durante nuestro desplazamiento, con este tipo de técnica, nos permitirá no arrastrar el pie, proporcionándonos un desgaste menor al no encontrarnos con ninguna fuerza que se oponga a nuestro moviendo.

• Relajación del cuerpo: muchos corredores cuando entrenan lo hacen de una forma tensa, no pudiendo disfrutar de la sensación de libertad, además de poder llegar a producirse contracciones por la tensión y el impacto continuo de nuestro cuerpo contra el suelo. Para evitar este tipo de lesiones debemos entrenar, con la técnica de carrera, a correr de una forma natural, eficiente y relajada.

Por Javier Martinez