Muchas veces, el trabajo le exige a las mujeres mantenerse mucho tiempo de pie, caminar con tacos, o estar sentadas en una oficina, y esto puede generar hinchazón, dolor o molestias en las piernas.
Para las corredoras, estos síntomas pueden significar días de entrenamiento perdidos, problemas de columna que deriven en una mala postura al correr y, en consecuencia, un menor rendimiento en las carreras.
¿Cómo hacer para evitarlos?
Evitar pasar largos períodos de pie, llevar una buena alimentación, baja en sodio, que asegure una buena circulación sanguínea en las extremidades inferiores y un peso saludable para no sobrecargar los músculos de la zona son buenas estrategias para reducir los dolores y molestias.
El ejercicio, por sí mismo, es una forma de fortalecer los músculos, mejorar las funciones cardiovasculares y la irrigación sanguínea a las piernas, pero el secreto también está en el reposo.
A la hora de descansar y permitirle al cuerpo recuperarse del ejercicio, beber agua es el modo de eliminar toxinas y el exceso de sal en la sangre, que muchas veces genera hinchazón en el tren inferior.
Practicar ciertas técnicas, como elevar las extremidades por encima del nivel del corazón o realizar masajes con cremas para el cuerpo desde los tobillos a los muslos, favorece el flujo correcto de la sangre y disminuye la fatiga.
Realizar ejercicios con los pies, como flexiones de piernas, contracciones y movimiento circular de los tobillos, ayuda a activar la circulación por las noches y durante el reposo.
Al permanecer sentadas, evitar el cruce de piernas que muchas veces estrangula los vasos y corta la circulación, generando sensación de hormigueo e hinchazón.
Las piernas son la herramienta con la que nos trasladamos y realizamos las actividades que tanto nos gustan, ¡es hora de empezar a cuidarlas!