Huesos fuertes, los mejores amigos de las corredoras

Los huesos fuertes son los mejores amigos de las deportistas, una base sólida disminuye los riesgos de sufrir lesiones y mantiene el estado de salud.

Correr es una buena manera de mantener los huesos en movimiento, pero hay formas de aumentar la protección sobre el esqueleto.

Si bien correr es una actividad que contribuye a la buena salud de los huesos, muchas veces las corredoras experimentan una densidad ósea baja que puede resultar en fracturas por estrés y osteoporosis, una enfermedad común entre mujeres. La respuesta a esta contradicción puede estar escondida en la forma en que nos alimentamos, ya que a veces es muy difícil cubrir los valores diarios recomendados de calcio.
Una alimentación adecuada es la clave para la salud ósea, con una dieta llena de vitaminas y minerales. Para lograrlo, algunos consejos.

1. Si bien el Calcio y la Vitamina D son los nutrientes más importantes en materia de refuerzo de huesos, hay otros minerales y vitaminas que no debemos perder de vista:
Magnesio: Es el segundo mineral más abundante en los huesos, y contribuye a reforzar la matriz de la osamenta.
Vitamina K: El tracto intestinal suele digerir la Vitamina K de manera adecuada, pero muchos antibióticos y complicaciones en el tracto digestivo pueden disminuir la absorción de este nutriente. Para combatir este déficit, el consumo de suplementos vitamínicos es a veces recomendado.
Ácidos Grasos Omega 3: Están presentes en semillas y el pescado, entre otros alimentos, y contribuyen a lograr una mayor densidad mineral de los huesos.

2. La mejor manera de absorber nutrientes correctamente es ingerir comidas completas:
Lácteos fermentados, ricos en Vitamina D, Calcio y Magnesio
Hojas verdes ricas en Vitamina K, Magnesio y Calcio
Frutos secos, nueces, almendras y semillas, que contienen la mayoría de los nutrientes de los que están formados los huesos;
Porotos ricos en proteínas, que contribuyen a fortalecer la estructura ósea, Magnesio y Calcio
Pescados como el salmón, el atún o las sardinas, que contienen Vitamina D y ácidos grasos Omega 3.
Té negro, famoso por contener flavonoides que contribuyen a prevenir el envejecimiento de los huesos
Alimentos fortificados como cereales enteros y jugos cítricos, que contienen Calcio y Vitamina D.

La adecuación de la dieta debe estar guiada por un profesional que recomiende los pasos a seguir para asegurar los resultados deseados y, si bien puede parecer difícil al principio, hay que recordad que ningún equipo para correr es más importante que el esqueleto.


 

¡A cuidarse!