Esguinces de tobillo: prevención y rehabilitación

Muchos corredores los sufren. Esta lesión se puede producir básicamente por dos situaciones: trauma directo (golpe) o torcedura lo más habitual.

Un esguince es la separación transitoria de la articulación arrastrando con ésto ligamento, cápsula y tendones, que son estructuras que rodean a la misma. La bibliografía describe 3 grados de esguince de tobillo y tienen que ver directamente con la gravedad de la lesión.

 Cómo prevenirlos?

En cuanto a la prevención, el trabajo es variado existiendo gran diversidad de ejercicios. Se sugiere hacer ejercicios que tengan que ver directamente con el gesto técnico de la carrera y el salto (ejercicios funcionales), obviamente realizados a una pierna por vez. Así, se trabajan los automatismos controladores de tobillo para evitar futuros esguinces.

También, se puede recurrir al uso de una banda elástica para fortalecer los músculos laterales de tobillo o realizar ejercicios en punta de pie para fortalecer gemelos, siempre supervisados por idóneos en la materia para no causar complicaciones.

Existe cierta propensión en algunos corredores a doblarse los tobillos, lo cual es causado por 2 motivos: una menor adaptación a correr por terrenos irregulares  o puede suceder que producto de alguna lesión mal curada se trate de un tobillo inestable y, como consecuencia, se tenga menor capacidad para controlar las torceduras. Cabe destacar que en éste caso el traumatismo puede ser de tal magnitud que exceda cualquier posibilidad de controlar el evento y la consecuencia sea el esguince.  

Cómo curar la lesión?

Cuando comienza la rehabilitación se busca el máximo nivel de tolerancia al ejercicio del tobillo y, la posterior progresión de éstos. Es muy importante tener planificado los ejercicios e ir de menor a mayor complejidad, esto significa comenzar con ejercicios de movilidad, fuerza, coordinación y equilibrio, que no se darán todos juntos en las primeras sesiones para luego, a criterio del kinesiólogo, avanzar con el resto.

Paralelamente y, a criterio kinésico, quedara la aplicación de fisioterapia (magnetoterapia, ultrasonido, electroanalgesia, etc.).

Por último, se incorporará la carrera y  se graduará el volumen, carga e intensidad de acuerdo con la evolución de la lesión.

Por Lic. Andrés Eulalia