Cuando entrenamos para una carrera de larga distancia, nos veremos en la obligación de tener varios días de entrenamientos seguidos, para ir acostumbrado al cuerpo a las sensaciones que nos surgirán mientras realizamos nuestra prueba, acumulando sensación de pesadez en las piernas pudiendo aliviarla con estos sencillos consejos.
• Estiramientos: una vez detenidos es una buena opción estirar, pero no con la finalidad de ampliar la elongación de los músculos sino para mejorar la circulación sanguínea.
• Baños de agua fría: el frío se trata de un antiinflamatorio natural que permite aumentar el flujo sanguíneo por todos los músculos.
Lo ideal es que una vez hayamos terminado la sesión de entrenamiento, nos sumerjamos las piernas en agua muy fría o incluso con hielo, para que el efecto de la relajación y contracción sea el impulsor del beneficio recuperador.
• Antiinflamatorios: existe varias creencias, que dicen que la mayoría de los fondistas abusan de este tipo de medicamentos incluso durante las carreras, llegando a ser peligrosos.
Los antiinflamatorios, únicamente deben de tomarse en caso de prescripción médica o incluso de dolor extremo.
• Elevación de piernas: cuando terminemos de correr una distancia larga, deberemos buscar una posición elevada para intentar mantener las piernas perpendiculares al tronco y con más elevación.
• Aparatos de electroestimulación: cada vez más comunes entre los deportistas de cualquier nivel, proporcionándonos ligeras descargas o impulsos eléctricos contrayendo y relajando los músculos mediante unos electrodos.
• Cremas de uso utópico: cada vez más comercializadas por su fuerte demanda, proporcionándonos una sensación incluso de frío y relajación de las piernas. Las utilizaremos después de la ducha dejando actuar durante varias horas, efectuando un masaje, bien por un profesional o incluso por nosotros mismos.