Correr es sinónimo de felicidad

Has escuchado que correr te hace feliz, o que gracias a este deporte te ayuda a ver tus problemas diarios desde otra perspectiva más positiva.

Corriendo , muchos han  encontrando muchas soluciones posibles a problemas de las que podrías imaginar. Analizamos donde reside el secreto de la felicidad de correr.

 Mucha gente comienza a correr por conseguir un objetivo, ya sea perder peso, por salud o por una simple apuesta con un amigo, familiar o incluso por afán de superación. Una vez que comenzamos a correr disfrutamos de ver convertidos los logros en realidad. Por este motivo te exponemos los puntos principales del origen de la felicidad en el corredor.

 

• Superación: cuando vemos realizado un objetivo, por muy pequeño, que a simple vista pudiera parecernos, encontramos una motivación para seguir luchando, incluso en muchas situaciones plantearnos nuevos retos deportivos, como correr un maratón o incluso un ultramaratón.

• Sacrificio: lo fácil no suele ser divertido. Esta afirmación tiene mucha razón, por lo que deberemos luchar ante dificultades planteadas en el día a día o incluso durante el entrenamiento.

• Sufrimiento: al corredor le suele gustar sufrir para disfrutar después de cada entrenamiento. Una buena ducha reconfortante después de salir a correr, es un de los mejores montos que nos depara el día, con la satisfacción del deber cumplido y al ver nuestro objetivo diario realizado.

• Progresión: a pesar de la dureza de este deporte por la constancia necesaria, la evolución física del corredor es lenta pero a la vez que gratificante. Bajar unos pocos segundos en una prueba nos cuesta muchos meses de preparación, pero cuando lo conseguimos nos convertimos en verdaderos héroes.

• Amistad: este sentimiento al ser humano, nos provoca una felicidad impetuosa. El corredor pasa muchas horas en solitario, pero eso no quieres decir que sea introvertido, más bien todo lo contrario. El deportista que corre a diario conoce la dureza del entrenamiento, por eso apoya a todo compañero de carrera, ofreciéndole aliento en el caso necesario o incluso agua en los momentos que surja la sed.

• Endorfinas: también llamadas glándulas de la felicidad, que aumentan al correr, proporcionándonos sensación de felicidad.

El corredor no busca rivales, su máximo rival reside en su espíritu de superación y en la pereza que aparece en los momentos más inesperados que debemos plantarla cara, para conseguir nuestro objetivos.

Javier Martinez