Hast que un día dije `si ellos entrenan, yo también`. Y así arranqué", cuenta Natalia Castillo Salazar.
La chilena que luego de 4h36m21s se impuso en el duro y emblemático K42 de Villa La Angostura. Y agrega: "Llevaba ocho meses compitiendo y fui al maratón de Santiago y quedé cuarta entre los chilenos y seguí".
Castillo Salazar, la mejor mujer en el K42A simple vista parece una corredora común. En definitiva, lo es. Vive en Temuco Corre con zapatillas para calle y con ropa básica. Lejos, muy lejos, de las luminarias de Miguel Heras, el mejor entre los hombres en la carrera, Castillo Salazar se desvive por el atletismo. Con 47 años tiene dos hijas, trabaja de mucama y cuando puede entrena. Se nota que talento y ganas le sobran.
"No tengo sponsor. Me banco los viajes. Es como es Chile. Tengo dos hijas, mis más grandes tesoros", dice.
Mientras Heras recorre el mundo dotado de ropa y confort, ella escribe su historia a puro sacrificio. No es que Heras no se haya esforzado para ser uno de los mejores, sino que marca a las claras la desigualdad y las incontables historias que regalan los deportistas.
"Entreno cuando me queda tiempo. Primero mis hijas, después el trabajo y luego el entrenamiento", finaliza.
Las zapatillas de Castillo Salazar
Foto: Diario Andino
Fotos Foto: Diario Andino