Mantente en tu ruta con la ayuda de mapas y dispositivos GPS: Sin ningún tipo de carretera a la vista, dependerás de tus capacidades de orientación espacial. Un buen mapa de Ordnance Survey y una brújula pueden bastar para proporcionarte seguridad y tranquilidad. Si cuentas con un sistema GPS, puede registrar tu carrera y realizar un seguimiento de tus progresos.
Prepárate para los diferentes terrenos llevando contigo un par de zapatillas de repuesto: Puedes encontrarte con una gran variedad de terrenos diferentes durante tu carrera, por lo que es aconsejable que lleves contigo dos pares de zapatillas. De esta forma, puedes usar unas zapatillas de trail más ligeras para los ascensos y unas zapatillas de máxima adherencia para los descensos.
Consume barritas y geles energizantes: Es fundamental comer algo durante las carreras de trail. No obstante, lo más conveniente no es cargar con una mochila llena de comida. Una buena manera de evitar esto es llevar contigo barritas y geles energizantes de tamaño pequeño y peso ligero.
Mantén los pies cómodos con unas polainas: Las carreras de montaña a menudo implican terrenos pedregosos y rocosos. Las polainas cubren las zapatillas y previenen la entrada de piedras en las mismas. De esta forma, te proporcionan comodidad y evitan que tengas que pararte a sacar las piedras de las zapatillas.
Protege tus ojos con una gorra ligera de running: La gorra de running te proporciona una protección adicional frente a los rayos del sol. De esta forma, protegerás tus ojos y rostro y podrás concentrarte en el terreno.