¿Cuál es exactamente la función de una plantilla? Dar equiilbrio y estabilidad al pie, a través de un reparto de cargas homogéneo. De ese modo las piernas, o, lo que es lo mismo, las dos columnas que nos soportan, estarán perfectamente equilibradas, como en simetría. Así la cadera y la espalda estarán también correctamente equilibradas. Cuando ambas piernas, por el motivo que sea, no están equilibradas o "en sintonía", hallamos problemas de hernias discales, lumbalgias, trocanteritis, rotaciones de cadera, desviaciones de columna, inflamación del sacro, desgaste de meniscos, condropatía rotuliana, etc. Todos estos problemas se abordan con plantillas.
¿Realmente todos los corredores necesitamos plantillas? Si sus dos piernas estan rectas y bien alineadas, sin dismetrías, con las cargas bien repartidas, no es necesario. Otra cosa es que a estos corredores de proporciones prácticamente perfectas y tan equilibrados, con plantillas descansan mejor y se recuperan mejor de sus sobre esfuerzos. Pero el caso anteriormente citado, de "corredor perfectamente simétrico", suele ser una excepción, ya que normalmente el cuerpo humano no es 100% simétrico, y ambas piernas no suelen ser idénticas.
¿Las plantillas hay que llevarlas durante todo el día? Sí, así lo recomendamos, tras el lógico periodo de adaptación. Porque si tenemos unas plantillas correctoras y las llevamos tres horas sí y dos no, a final el pie no "consigue" llevar a cabo una continuidad en el proceso de adaptación y por lo tanto, el efecto beneficioso de las plantillas no se transmite igual.
¿Qué tiempo de adaptación tienen las plantillas? Normalmente, unos 15 días, pero depende de la lesión del paciente. Hay lesiones, como las fascitis plantares, que suelen requerir más tiempo de adaptación del que antes he citado. Y al cabo de cuanto tiempo puede empezar a correr el atleta con normalidad? Si el proceso de adaptación ha sido correcto, pasados esos 15 días ya podría entrenar con normalidad.