a) Hacer un buen calentamiento (mínimo 10') antes de cualquier ejercicio, y hacer unos pequeños estiramientos sin esforzar mucho;
b) No excederse en el incremento de kms.por semana. Tenemos que darle tiempo al cuerpo que se adapte a la nueva carga, y se recomienda practicar ejercicio por lo menos tres veces a la semana;
c) Tomar líquido suficiente (6 a 8 vasos con agua al día); si hay pérdida fuerte se recomienda ingerir soluciones con electrolitos, como sodio y potasio;
d) Disminuir la cantidad de grasa en la dieta, incorporar alimentos ricos en calcio (lácteos, pescados, frutas y legumbres);
e) También se recomiendan los dátiles, tamarindos, bananas, kiwis, cocos, duraznos, ananas, ciruela, pomelos y manzanas, que tienen importante contenido de potasio (en ese orden!);
f) Mantener peso regular y adecuado;
g) Si se detectan problemas de circulación, podrá utilizarse una bolsa con agua caliente para favorecer el flujo sanguíneo;
h) Reducir al mínimo los refrescos, café, tabaco y alcohol de la dieta;
i) Corregir posturas que provoquen tensión o presión sobre los músculos.
Recuerden: los calambres suelen ser un padecimiento inofensivo, por lo que si sigues las medidas arriba citadas bastarán para erradicarlos. Pero, en caso de que el problema persista, deberás acudir a un médico general para encontrar las causas del malestar.
Formas de prevenir calambres
Existen diversos recursos para blindarnos de ellos, sobre todo cuando estamos estamos elevando la carga semanal de kilómetos.