Hace ocho meses, Rae –nativa de Iowa- partió desde Boston, Massachusetts con el propósito de ayudar a chicos que necesitaran zapatos. Por ello, corrió descalza para que los chicos no tuvieran que hacer lo mismo. Se alió con Soles4Souls, una organización que distribuye calzado a gente con necesidades de todo el mundo. De esta manera, la aventura de esta chica logró recaudar 10.000 dólares que se transformaron en 10.000 pares de zapatillas.
Lo curioso es que cuando iba al colegio, hace apenas unos años atrás, Rae odiaba correr. Luego de probar una carrera le tomó el gusto y comenzó a entrenar con regularidad. Cuando se estaba preparando hace un año para la maratón de San Francisco se rompió el dedo gordo de un pie y para poder sanarlo tuvieron que sacarle la uña. Entonces, usar cualquier calzado se volvió tan doloroso que la única manera de seguir entrenando mientras se recuperaba fue corriendo descalza.
De allí que la mayoría del trayecto lo haya hecho sin protección en los pies, además, esta joven de 18 años se financió su propia aventura y llevó un carrito de bebé con sus pertenencias durante todo el trayecto. Por las noches se hospedaba en casas de familia.
Rae recuerda que las primeras semanas fueron las más duras pero que en el apoyo de su familia, a la distancia, logró encontrar la motivación para seguir. Así, logró recorrer un promedio de 50 km por día. El placer que se dio fue hacer un poco de turismo por la Costa Este visitando distintos paisajes y ciudades como Nueva York y Washington.
En total recorrió 21 estados en ocho meses y apenas tiene 18 años. Habrá que prestarle atención a sus próximas metas porque esta chica se las trae.