"La Peluquería" ya es una realidad. Leo Fernández desembarcó con su nuevo emprendimiento en plena Quinta Sección y tiró la casa por la ventana en una inauguración a la que no faltó nadie.
Cóctels, delicioso catering, y por supuesto, ríos de espumante para brindar y lanzar buenos deseos fueron las premisas de una noche de apertura divertida y regia, en la que MDZ Sociales dijo presente.
Una historia de renovación
"Aquí estoy, empezando de nuevo, contentísimo", comienza diciendo Leo Fernández.
"Ha sido un inicio rodeado de los amigos de siempre: desde mis clientas, que también son mis amigas, hastami equipo de trabajo, fiel y maravilloso. Estoy empezando este nuevo proyecto, aquí en la Quinta Sección de Ciudad", sigue el protagonista de la jornada, absolutamente entusiasmado.
Cuando le preguntamos a Leo cuál fue el camino previo que desembocó en este nuevo y superchic salón, nos contó que "el 10 de octubre del año pasado -2013- fue una bisagra en mi vida: tuve un accidente de auto bastante importante, en donde quedé con cinco vértebras fracturadas; además de la clavícula, y golpes en
rodilla y tobillo. Tuve que hacer una recuperación muy larga. En mis anteriores peluquerías yo tenía dos socios: Leonardo Crozet y Andrea Izquierdo, con los que trabajábamos de la mejor manera: habíamos logrado una marca impresionante y sucursales geniales y concurridas".
"Tuve un susto muy grande, y entré en un proceso de reposo importante luego de este accidente, en donde me centré en recuperar mi cuerpo y analizar qué tratamientos tomar para mejorar sobre todo mi columna. Decido empezar a buscar alternativas que no fueran la cirugía, porque no me recomendaban operarme", cuenta Leo.
"Comienzo así a viajar, a lugares en donde tenía amigas que me recomendaban tratamientos. Fui a Ecuador, en el que hice magnetoterapia, luego hice tratamientos en Suiza, Alemania, España y Francia: en cada lugar iba probando una técnica nueva para que me doliera menos la espalda; pues mi rubro demanda estar parado todo el tiempo".
"Por suerte, he logrado una excelente recuperación: padezco un dolor crónico, pero manejable. Actualmente además viví un gran cambio personal: hago meditación, yoga, gimnasia y pilates tres veces a la semana y natación dos veces semanales. Sigo con la kinesiología".
"En diciembre del año pasado les cuento a mis socios de Leo Cut que no iba a poder trabajar por un tiempo, entonces me proponen comprarme la parte; y ellos quedarse con la marca. El trato no me pareció malo: llegamos a un acuerdo. Hasta ese momento Leonardo Crozet era el administrador de la empresa y Andrea Izquierdo lo referente a Recursos Humanos, mientras que yo me ocupaba de lo comercial. A partir de ese momento, y luego de vender, decidí viajar. La verdad es que no pensaba abrir otra peluquería", confiesa Fernández.
"Pensaba cambiar de rubro, estaba pensando en otras actividades que a mi me gustan hacer, pero la verdad es que fueron tantos los amigos, la gente que me rodea, que me decía '¿cuándo vas a volver? ¡Leo no sos vos sin tu salón! ¡Te extrañamos!', que volví a entusiasmarme".
"Yo me había olvidado un poco de los orígenes, de lo que era ser peluquero: me había dedicado en la parte empresarial, y el día a día, el contacto más directo con mis empleados, mi staff ya no era igual. Sin embargo, al volver del último lugar en el que estuve, que fue Lugano, en Italia, tuve como una revelación: estaba un día tomando un café en la Peatonal, y se me abalanzó un grupo de amigas que pasaban por ahí y volvieron a la carga con esta pregunta: '¿cuándo vas a hacer algo? ¿cuándo abrís?', y me di cuenta que amo lo que hago, que soy feliz y pleno al ver a una mujer bella, que me llena el alma poder presenciar lo que le pasa a una persona, la felicidad que la invade cuando se siente linda. Por eso, quise transmitir esto nuevamente en un salón".
Así nació "La Peluquería", un salón maravilloso, en la esquina de Sargento Cabral y Olascoaga de la Quinta Sección, el nuevo espacio top para la belleza integral.