“Una experiencia para los sentidos que se siente, se oye y se ve, independientemente del carácter y contexto de los participantes, mediante el uso de instrumentos de percepción y criterios de sensibilidad como la lectura, la danza y la música -y sus vibraciones-, la interpretación a lengua de señas o la transcripción a a braille, entre otros. Un impulso, una luz, un eco, una interpretación. Una lectura.”
Con un globo en color dorado -para sentir cada parte del relato- y una copa de espumante se recibió a cada unos de los mendocinos que quisieron ser parte de “El Trovador Fantasma”, una experiencia multisensorial intercultural y accesible.
¿De qué se trata este proyecto? Es una interpretación sensorial de los cuentos del libro “Reencarnaciones” de Gabriela Nafissi, a través de una fusión músico-literaria accesible.
Así llegó esta iniciativa al Espacio Antü, en Park Hyatt Mendoza, con una presentación especialmente dirigida para personas sordas e hipoacúsicas.
Allí, por primera vez en Mendoza y Argentina, se llevó a cabo una degustación de vinos de Bodega Monteviejo, comandada por Marcelo Pelleriti, acompañado por Mariana Martínez, experta en traducción en lengua de señas.
La hermana del enólogo, Andrea Pelleriti, también participó con la escuela Raquel Menéndez de Pavón, dependiente de la Dirección de Educación Especial, ya que es su directora.
Se trató de una oportunidad extraordinaria para acercar el vino a un público diverso, facilitando medios, recursos e información.
Según cuenta a MDZ Online Pablo Molinengo, responsable de comunicación y relaciones públicas de Monteviejo, "esta actividad es muy importante para Marcelo. Se trata de una degustación para personas sordas e hipoacúsicas, la primera que se realiza en Argentina".
En esta oportunidad, el colectivo artístico “El Trovador Fantasma” estuvo conformado por los españoles María Quereda (violín) y Víctor Oteo (guión y recitación), los argentinos Manuela Torres (danza y percusión, conocida por el público mendocino en las actuaciones de su padre, Jaime Torres), Agustín Diego Echevarría (piano y composición) y Mariana Martínez Otín (traducción en lengua de señas). Los dos primeros viven en Londres. María, además, es la asistente del encargado de las cartas de vinos de la cadena de restaurante Gaucho, con 11 sucursales en Inglaterra y ahora con presencia en Dubai.
Gabriela Naffisi -psicóloga y escritora- contó: “La idea comenzó con María Quereda. Ella quería visitar algunas bodegas en Argentina por su actividad en Gaucho. Pero cuando hablamos con ella en Londres resultó que era una eximia violinista desde niña y además se había interesado por todo el tema de Accesibilidad. El guión que armó su compañero Víctor pretende ser una interpretación transversal de los cuentos”.