Nunca se supieron sus nombres. Pero el resto del día, fue el comentario que corrió de boca en boca en el pequeño centro de Reñaca. "¡Todavía existen los románticos! ¡Morí de amor con la creatividad y la dulzura de este chico!", comentó emocionada Paula, una escribana sanjuanina, a MDZ Sociales.
María Laura, en tanto, una reconocida diseñadora, quedó en shock cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando y tomó fotos a los protagonistas de este cuento de amor, al mismo tiempo que los felicitaba.
La historia es la siguiente: El chico hacía mucho que estaba enamorado de ella. La seguía, le hablaba... pero no se decídía a dar el paso para, sin miramientos, declarársele y un día finalmente preguntat con la famosa frase: "¿Querés ser mi novia?".
Pero la ansiedad y el amor finalmente precipitaron las cosas: en la víspera del día de reyes, ella se encontró con una invitación especial del que era hasta entonces, su amigo. Necesitaba urgente hablarle, para contarle algo importante. El tradicional y ya icónico restaurante Siroco, ubicado en pleno centro de Reñaca, fue el lugar elegido.
El delicioso almuerzo de amigos transcurrió con calma y sin novedades, lo que exacerbó la curiosidad de la blonda jovenzuela. Pero el shock llegó a la hora del postre: sin que ella pida ninguno, una camarera trajo a la mesa una deliciosa porción de torta coronada con una impresionante rosa roja. El plato tenía un mensaje escrito con chocolate: "¿Quieres pololear conmigo?".
El rubor espontáneo de la joven, que se tapaba la cara al no poder disimular la sorpresa y emoción, alertó a muchos de los presentes en el restó, que dejaron sus conversaciones para prestar toda su atención a la contestación de la chica ante tal trascendental pregunta.
Luego de la respuesta afirmativa, todo fueron aplausos y felicitaciones, coronando la sonrisa de oreja a oreja que ambos protagonistas de esta historia de amor lucían.