Una nueva alternativa en pastelería y chocolatería, ya está instalada para sorprender en el departamento de Godoy Cruz -Yrigoyen 497-.
Después de haber generado furor en los eventos sociales con sus mesas de dulces, Dulce Boutique, ahora ofrece una opción directa con el cliente. MDZ Sociales, estuvo dialogando con la emprendedora de este proyecto, Analía Jakubson, que contó algunos secretos que hace de su trabajo algo irresistible.
¿Cuál es el concepto de Dulce Boutique?
Para mí, este es un seño hecho realidad porque llevo más de 14 años en gastronomía y 10 en pastelería y siempre quise tener mi propia pastelería. Trabajé en Buenos Aires, en Londres y la idea siempre fue poder lograr esto.
Cuando volví a Mendoza, quise ofrecer algo diferente e innovador no solo en el producto sino en la estética del producto y del lugar como en los sabores.
¿Cómo empezó a gestarse la pastelería y chocolatería?
Muy de a poco. Yo empecé a puertas cerradas en eventos con mesas dulces y fue formando mi clientela y con el tiempo logré armar este proyecto. Es todo lo que siempre he querido hacer.
¿Cuáles son los productos fuertes de la casa?
Tenemos los clásicos como el rogel pero intentamos buscarle una vuelta de rosca con chocolate, por ejemplo o las tartas de manzana pero con coco y maní.
Intentamos elaborar lo más clásicos pero innovando con algunos ingredientes como la lima, maracuyá, entre otros. Lo que más gusta es lo diferente.
Tratamos de usar los mejores productos de Mendoza.
Y las tortas…
Hago algunas clásicas pero con recetas propias, por ejemplo el cheesecake con frutos rojos pero también con dulce de leche y chocolate o con chocolate blanco y maracuyá.
Muchas recetas, las fui creando yo con años de trabajo y con mucho tiempo. Por ejemplo el crocante de almendras, crema y frutos rojos, dulce de leche o la mousse de leche, coco y maracuyá. Tengo oferta para los clásicos y los más originales.
Todavía en Mendoza la gente lleva lo más conocido, hay que gente que se anima y es más innovadora pero por lo general el público lleva lo que conoce.
¿Qué ideas trajiste de Londres con respecto al chocolate?
Aprendí mucho. Trato de poner, dentro de lo que el mercado mendocino me permite, lo más clásico y moderno en textura y sabores. Elijo el vino, el maracuyá, el champagne, el pistacho, las pulpas, entre otras cosas. Trabajo con dos chocolates, uno español y otro suizo. Creo que el sabor del chocolate es lo que hace la diferencia.
¿Tiene algún proyecto para continuar con la idea?
A futuro queremos, en este mismo lugar, habilitar un espacio para tomar el té.