Como es de costumbre, La Casita de Ronald Mc Donald festeja a lo grande su cumpleaños y la contención que le brinda a cada una de las familias- mendocinas o de provincias vecinas- que necesitan albergue para niños y adolescentes en tratamientos médicos por cáncer, trasplantes u enfermedades de alta complejidad.
"Son nueve años de un intenso trabajo y una gran solidaridad de toda la comunidad que cada vez se suma a nuestra labor y se compromete con las familias mendocinas y provincias vecinas que mas lo necesitan. La participación de la gente fue vital para haber albergado a cada una de las 2.000 familias" expresó con agradecimiento Luis Zambonini, miembro de la comisión directiva de la Asociación.
Ronald y la mejor fiesta. Autoridades provinciales, médicos del hospital, colaboradores, amigos, voluntarios, familias beneficiarias, invitados especiales y el equipo de trabajo se reunieron para dar comienzo a un acto de agradecimiento y conmemoración de un año más de trabajo.
¡A bailar!, dijo el payaso.
La presencia de Carlos Díaz Russo, Ministro de Salud, generó que más de uno quiera empezar a participar de estas actividades voluntarias. Sus palabras hicieron alusión a tener la voluntad y predisposición para dedicar un poco de tiempo en este tipo de actividades.
“Cada vez que vengo a la Casita me doy cuenta de que el apoyo no es sólo económico sino de amor puro”, dijo muy emocionado la Directora del Hospital de Niños, Ángela Gallardo.
Acto seguido, los colores rojo, amarillo y blanco salieron a escena junto al payaso Ronald que hizo jugar a todos los niños. No faltaron la música, bailes, sorpresas y risas; mientras los grandes disfrutaban de una exquisita media tarde.
¿Qué hubo de rico? Sandwichs de miga, empanadas, alfajores de dulce de leche, masitas secas y muchas otras exquisiteces fueron acompañadas por sabrosas infusiones de la casa. “El café de Mc Donald tenía que estar”, acotó una invitada. “La cervecita también”, sumó otra.
En Mendoza Fue la segunda casa inaugurada en nuestro país por la Asociación Argentina de Ayuda a la Infancia -después de la Casa de Buenos Aires y la Unidad Pediátrica Móvil, a las que se sumaron luego la Casa de Córdoba, la Sala de Padres de Terapia Intensiva y la Sala Familiar para mamás de Neonatología dentro del Hospital “Prof. Dr. Juan P. Garrahan”-.
Los niños que llegan son derivados del Hospital Dr. Humberto Notti, por tratamientos oncológicos o de enfermedades complejas. A partir de allí la Casa se transforma en un hogar lejos de la sus propias casas, para todas estas familias.
La misma cuenta con 11 habitaciones que prestan servicios a 44 personas diariamente. Pero eso no es todo: forma parte de una red internacional de 310 casas en 30 países que albergan alrededor del mundo a más de 6.000 familias cada noche con la colaboración de más de 30.000 voluntarios.