El día entero para la mejor house party

Folck producciones hizo explotar el domingo con una fiesta impresionante desde las 3pm.

Foto: Federico Croce/MDZ
Foto: Federico Croce/MDZ

¡Outdoor day & night hizo explotar la tarde dominguera en San Martín! Es que la party decidió reunir a los djs locales, nacionales e internacionales para una mega fiesta que prometía ser un éxito total y cumplió con creces el objetivo.

Todo indicaba que a partir de las 15 Fundo Oilco, en San Martín, estaría listo para recibir a los fanáticos de la música electrónica.

¿La sorpresa mayor? Un globo aerostático impresionante y multicolor que presidió el lugar y al que todo el mundo quiso subir. Los avistajes aéreos se sucedieron hasta la medianoche. Además, hubo cientos de globos con diferentes formas -animales, estrellas, lunas, etc- llenos de helio, que lookearon a la fiesta con una onda súper particular.

Gonzalo N. Martínez fue el encargado de animar al público hasta las 17. Luego llegó el turno de Mämi & Efrita y Uma –Un Mono Azul- que calentó la pista para recibir a Mariano Trocca. El bonaerense, que ya hace más de diez años que trabaja en el ámbito de la música electrónica en Latinoamérica y Europa, fue súper aplaudido.

Trocca logró fascinar a los presentes con sus sónidos tech-house y techno. “Sus sets se caracterizan por ser intensos grooveros y bailables. ¡Bien arriba!”, comentó una fanática.

El vanguardista israelí, Guy J,  logró un verdadero climax en la fiesta cuando entró a escena para lucirse con sus mejores sets. Se trató de ritmos apretados, sintetizadores brillantes, cálidos y florecientes del tech house. A lo largo de su carrera comenzó con un gran progresive house, terminando con el tech house y deep house. El Dj se confiesa como un hombre sensible y capaz de llevar los mejores sonidos a cada uno de sus seguidores.

“Su toque fue sublime, excelente. Leyó muy bien al público” comentó el encargado de cerrar la fiesta, el dj mendocino JJ Salina: un intérprete en ascenso que encantó al público e hizo bailar a todos frenéticamente para terminar la jornada bien arriba.