“Vitamina es una marca de indumentaria clásica, pero con mucho charme. Es elegancia relajada”, dice la responsable del local, Eugenia Hvala.
“La mujer que usa Vitamina es alegre, libre, decidida y muy auténtica. Por supuesto, las clientas de esta marca son amantes de la moda. Tiene un espíritu libre, feliz, que se anima a los colores vibrantes, texturas especiales y atuendos actuales y bien prácticos. Hay sastrería, vestidos, jeans, remeras, noche y accesorios increíbles”, resumió Eugenia.
“Creo que lo que nos gusta a todas es que, si bien es una marca supermoderna, Vitamina se mantiene fiel a un estilo. Además, hay una gran calidad en cuanto a diseño, telas, texturas… Hay mucha sofisticación en cada colección. Y las propuestas son completísimas: podés vestirte íntegramente y para ocasiones muy diversas con las prendas de una colección”, opinó una fashionista declarada.
Analía López y Verónica Celedón, recorriendo percheros.
Tarde diferente. En el local del Mendoza Plaza Shopping, muchas clientas habituales de la marca fueron convocadas para que conocieran las nuevas tendencias y disfrutaran de un delicioso cóctel.
Entre sandwichs, brusquetas de tomates al malbec y queso de cabra, tostaditas de alcaucil con jamón crudo, minimartines de pollo asado con puerros y hierbas y petit fours dulces, las invitadas recorrieron percheros, se probaron las nuevas prendas e intercambiaron opiniones e impresiones.
Chocha. Chue Pérez Marti, entre bolsas de compras y el papelito de la suerte.
¡Qué suerte tenés! Para sorpresa de todas, las encargadas del local anunciaron que Vitamina obsequiaba un premio supercodiciado para rifar entre las presentes: un look general de la marca, un conjunto que vestiría de pies a cabeza, con accesorios y todo, a la gran afortunada.
El papelito que salió de la improvisada urna fue el de Silvia Farré, integrante del staff de marketing y comunicación de Mendoza Plaza Shopping. Sin embargo, por obligaciones personales, la beneficiaria ya se había retirado y hubo que sortear de nuevo.
En esta segunda oportunidad, fue Chue Pérez Marti la que se alzó con el premio, mientras sus amigas la aplaudían y vivaban a los gritos. “¡Me lo merezco! ¡Cada vez que vengo, me compro todo!”, comentó con una sonrisa de oreja a oreja.