El día del amigo es un festejo tradicional, clásico, muy nuestro. Por eso, ni las restricciones impuestas por la Gripe A, ni las bajas temperaturas, iban a impedir que los mendocinos se reunieran, celebraran y brindaran por su amistad. Y así fue. Las fotos de esta nota y las enviadas por nuestros lectores, dan cuenta de ello.
Vanina Bone y Brenda Guardatti con sus nuevos amigos californianos: Dunkan, Tyler y Jessi al aire libre fumando narguile.
El lugar es lo de menos. Los precavidos que hicieron reservas consiguieron una mesa en el interior de los bares –que funcionaron al 50% de su capacidad- y los más improvisados festejaron al aire libre y le pusieron “toda la onda” a la reunión.
Mientras tanto, los indecisos -poco convencidos de cenar bajo la luz de las estrellas pero con todo el tiempo del mundo- desfilaban por la calle esperando la opción ideal. Fue el caso de uno de los tantos grupos de amigas que no encontraban lugar para quedarse: “Como sea y donde sea, igual vamos a festejar”, dijeron.
Amigas del Colegio Maristas: Magda Kovalenko, Julieta Lelio, Me López, Catu Vila y María José Sánchez Bacca buscando un lugar para festejar.
Y mientras algunos buscaban su lugar para festejar...
... muchos ya iban por repetidos brindis y rondas de tragos.
Muy bien. Hasta acá una panorámica de las calles más concurridas de la ciudad mendocina, y de sus bares, principales puntos de encuentro de ese día.
Regalos atípicos para un clásico festejo. Se sabe, hacer regalos en estas ocasiones es una tradición que se mantiene a través de los años. ¿El más sorprendente de 2009? el alcohol en gel. Y sí, atenta a los tiempos que corren, Jorgelina llevó como regalo el tan preciado desinfectante. Cecilia, Romina, Belén, Valentina, Julieta y Verónica, agradecidas.
Cecilia, Romina, Belén, Julieta, Valentina, Vero y Jorgelina. Cada una recibió un frasquito de alcohol en gel de regalo.
Todas las formas para un mismo festejo. En grandes o pequeños grupos, mixtos o no, recordando las épocas de la "sincola", las extensas noches de estudio o por qué no, divertidas anécdotas laborales, lo cierto es que los mendocinos no dejaron pasar este 20 de julio inadvertido.
A todos los lectores que enviaron sus postales amistosas, ¡muchas gracias!