Hace años que la Arístides -como la conocen quienes la frecuentan- se convirtió en un clásico. Pero en verano es cuando esta importante arteria de la ciudad se transforma y explota. Y es ahí cuando los mendocinos nos preguntamos, “¿a dónde íbamos antes de que existieran los bares y restós de la Arístides?” Los de más de 30 podrán “tirar” algunos nombres, pero sin dudas para los más jóvenes, no existirá un recuerdo de otro lugar en sus memorias.
Jóvenes, simpáticas y bellas: Florencia Trusso, Luciana Brocca, Débora Gutiérrez y Victoria Trusso.
Las noches de verano no pueden imaginarse sin un recorrido por esta calle colmada de bares, restós y pubs. Las mesas llenan el espacio de las veredas, pero dejan una “pasarela” para que las bellas mendocinas paseen y sean "analizadas y admiradas de igual manera por hombres y mujeres.
Mendocinos y turistas, grupos de amigos o parejas. Compañeros de trabajo, de facultad, de colegio. Comida rápida o platos más elaborados. O simplemente una “previa”. Vino, cerveza, fernet…
Las opciones son muchas, como muchos son los mendocinos que buscan pasarla bien durante enero en la ciudad.
Sin embargo, aquellos que se fueron de vacaciones, siempre regresan y visitan la reconocida avenida para reencontrarse con los suyos y ser parte de la movida nocturna del verano.
MDZ recorrió algunos locales y comprobó que los viernes a la noche, los mendocinos no se quedan guardados.
Rodrigo Castro y Emanuel Maza -de El Palenque-, también protagonistas de la noche de viernes.