Después de 13 años, llegó el sí

Una gran festejo por su casamiento tuvieron Alejandra Gatto y Gerónimo Pirán acompañados de familiares y amigos. Sólo hubo una ceremonia civil y una fiesta que duró hasta pasadas las 6 de la mañana. Los novios esperarán hasta julio para viajar a Grecia y concretar su luna de miel. Las fotos de los distintos momentos de la fiesta, en esta nota.

¡Felices! Gerónimo Pirán y Alejandra Gatto se casaron el 7 de marzo de 2008, trece años después de haberse conocido. Foto: Gentileza Diego Serrano
¡Felices! Gerónimo Pirán y Alejandra Gatto se casaron el 7 de marzo de 2008, trece años después de haberse conocido. Foto: Gentileza Diego Serrano

Alejandra Gatto y Gerónimo Pirán eligieron el 7 de marzo de 2008 para dar el sí y contraer matrimonio. La fecha no resultó nada casual, pues durante trece años, ese día, los novios festejaron su aniversario. A este sinnúmero de momentos compartidos en casas separadas, se le suman seis años de convivencia.

La historia de amor comenzó en 1994, cuando Alejandra y Gerónimo encararon la carrera de Comunicación Social, más exactamente, el “flechazo” se produjo en una peña organizada por la facultad de Derecho. Un año más tarde, ya eran novios. El momento exacto de la declaración fue en Potrerillos, a la orilla del río.

El regalo de aniversario fue esta vez, superior a todos los anteriores. Aprovechando las ganas de querer festejar la unión, Alejandra y Gerónimo pensaron que el casamiento sería una buena excusa para reunir a los testigos de su eterno amor.

Los familiares y amigos de siempre –algunos viajaron especialmente desde Buenos Aires, Córdoba y Río Negro- fueron los invitados al Salón Oballes, donde tuvo lugar el acto civil y la posterior fiesta.

Luego de firmar el compromiso ante el juez, se sirvió una cena de tres pasos. La entrada consistió en creppes de pollo con crema. El plato principal, medallón de lomo envuelto en masa filo y panceta con papas noisettes y vegetales y de postre: brownie con helado y salsa de chocolate y brochete de frutos rojos.

Después del tradicional vals, el dj de la fiesta fue el encargado de hacer perdurar el baile hasta las 6 de la mañana. El cotillón fue muy original: hubo gorros de piratas y vinchas en el caso de las mujeres. Se ofrecieron varios tragos, además de las exquisiteces dulces y patas de jamón ubicada en distintas mesas.

Con la pancita llena, los hombres y mujeres en pareja disfrutaron el momento del ramo, elaborado rápidamente por los mozos y realizado con los arreglos florales de las mesas. De esta manera, Alejandra no perdió el original y pudo guardarlo como recuerdo. Las mujeres “solteronas” no pudieron ocultar las ganas de vivir el festejo de consolidarse en pareja.

Alejandra, fiel a la tradición enseñó a MDZ, todos los accesorios que debe usar una novia para tener buena suerte.  De color azul, llevó una liga  -que perdió en el transcurso de la noche. Una de sus amigas le prestó una pulsera plateada, su vestido representó lo nuevo y una semana antes del casamiento estrenó sus zapatos para poder llevar algo usado.

El novio no quiso quedarse atrás y como cábala para su buena fortuna llevó un pin del club de fútbol Godoy Cruz Antonio Tomba y se hizo confeccionar una galera con los colores que identifican al  equipo.

La señora de Pirán y su esposo Gerónimo disfrutaron ese fin de semana, una mini luna de miel en el lugar donde se enamoraron, Potrerillos.  Y para julio, viajarán a Grecia, para vivir una prolongada luna de miel.