Después del horario habitual de trabajo, es frecuente encontrar las confiterías y cafeterías de la ciudad, repletas. Amigos, parejas y familias, disfrutan de compartir la merienda sentados en un lugar de menú variado y clima cálido.
A diferencia de la tradición inglesa del "five o´clock tea", en Mendoza las agujas se retrasan y los encuentros - sobre todo en verano - se extienden hasta la nochecita.
Algunos aprovechan para acordar cuestiones laborales, organizar reuniones, festejar cumpleaños o simplemente, pasarla bien comiendo algo rico.
Entre las delicias pasteleras más pedidas, figuran las masitas especiales, tartas y tortas, bocaditos tradicionales, tarteletas y triples especiales surtidos.
Las señoras como siempre, muy elegantes y los caballeros, vestidos de manera más informal. Esta vez, la visita fue a Vía Civit y te mostramos quiénes fueron los clientes allí presentes.