Para la última gala de Gran Hermano, Sol Pérez eligió un conjunto en tono moca, con transparencias, bordados y mucho brillo, que se robó todas las miradas en el estudio.
El dos piezas, confeccionado sobre tul transparente y repleto de pedrería, canutillos y lentejuelas, tenía un top de escote halter drapeado con caída profunda en el pecho, y una falda larga de tiro alto que estilizaba su figura. Además, el drapeado frontal y el tajo lateral extremo, dejaba una de sus piernas al descubierto.
Para completar el vestuario, Sol sumó unas sandalias altas de tiras finas plateadas y aros de argolla con apliques de piedras brillantes.
El beauty look estuvo a cargo de Camilo Durán y Alan Elizalde e incluyó una cola de caballo tirante con raya al medio y un maquillaje con sombreado ahumado en marrones y cobrizos, delineado negro, pestañas arqueadas y labial rosa nude con acabado cremoso.