Los pastelitos criollos son casi que obligatorios para cualquier festejo patrio. Hechos con una masa hojaldrada fina y rellenos de dulce de batata o membrillo, se fríen en abundante grasa hasta que inflan y quedan dorados y crujientes. En esta receta es importante tener en cuenta que las puntas deben sellarse bien para que el dulce no se escape en la fritura, pero que las tiras laterales deben quedar abiertas para que el aire entre y haga inflar la masa. ¡Manos a la obra!
Ingredientes (20 pastelitos)
500 g de masa hojaldrada fresca o congelada (descongelada)
300 g de dulce de batata en fetas
300 g de dulce de membrillo en fetas
Aceite o grasa de pella para freír
Azúcar impalpable para espolvorear
Paso a paso de la receta
Sobre mesada enharinada, estirá la masa hojaldrada hasta 3 mm de espesor. Cortá rectángulos de 8 x 6 cm con cuchillo afilado o ruleta dentada.
Colocá una feta de dulce de batata o membrillo en el centro de cada rectángulo, dejando 1 cm libre en los bordes. Cubrí con otro rectángulo del mismo tamaño.
Presioná los bordes con los dedos para sellar bien. Con una cuchara o tenedor, hacé tiras diagonales en la masa superior sin llegar al relleno. Esto permite que el aire entre y la masa infle al freír. Sellá las puntas con fuerza: si se abren, el dulce se escapa y quema en el aceite.
En una olla o sartén profunda, calentá abundante aceite o grasa a 170°C. Tiene que ser suficiente para que los pastelitos floten.
Cociná 3-4 pastelitos por tanda para no bajar la temperatura del aceite. Freí 2-3 minutos por lado hasta que inflen y estén dorados. Escurrí sobre papel absorbente.
Mientras están calientes, espolvoreá generosamente con azúcar impalpable. El calor derrite el azúcar y forma una capa brillante y crujiente.
Presentá en bandeja, calientes o tibios. ¡Y listo!