Zaira Nara mostró su forma de interpretar la moda veraniega con una naturalidad envidiable. Esta vez, lo hizo a través de un look pensado para ese momento exacto en el que el sol empieza a bajar: el after beach.
La modelo eligió un conjunto de tul blanco, compuesto por un torerito translúcido y una falda al cuerpo con un tajo frontal pronunciado que dejó ver la pierna.
El juego de transparencias le dio profundidad al look, generando una estética femenina y relajada, que es perfecta para climas cálidos. El conjunto se sintió fresco, equilibrado y, sobre todo, pensado para acompañar el cuerpo con comodidad más allá de la estética.
El accesorio que terminó de definir el estilismo fue una capelina XL de paja, un clásico del verano que, además de protegerla del sol, funcionó como un verdadero statement fashion por su gran tamaño.